La economía de España creció en 2025 un 2,6%, dos décimas menos de la estimación publicada el pasado mes de marzo por el Instituto Nacional de Estadística (INE), pero sitúa el valor del PIB a precios corrientes para ese mismo año en 1.690.012 millones de euros, 2.860 millones más que el inicialmente estimado, lo que supone un incremento del 0,2%. El organismo ha publicado este viernes los resultados de la Contabilidad Nacional Anual con la revisión de los datos del PIB de los últimos tres años.
Así, el crecimiento del PIB en 2023 fue de un 2,4%, una décima menos de lo previsto inicialmente, y en 2024, de un 3,7%, dos décimas más.
La revisión a la baja del PIB de 2025, un año marcado por la guerra arancelaria desatada por Donald Trump, se sustenta en un descenso del consumo, menor del previsto, y en la ralentización de las exportaciones. La demanda interna, el gasto de las familias, las administraciones públicas y las inversiones que realizan las empresas, se situó finalmente en un 3,4%, frente al 3,5% estimado inicialmente, mientras que la externa fue de un -0,8% frente al -0,7% calculado en un principio.
El detalle de las cifras indica que el consumo de las familias, uno de los pilares sobre los que se ha sustentado el crecimiento económico de España en los últimos años, finalmente fue menor del esperado y creció un 3,1% frente al 3,4% de las primeras estimaciones. También el capítulo de las exportaciones ha registrado un peor dato del inicialmente previsto. Si en los primeros cálculos el INE situaba las ventas en el exterior en un 3,6%, realmente fueron de un 2,6%. Por el contrario, la formación bruta del capital, es decir, las inversiones que hacen las empresas, fue mejor de la esperada, y se queda en 6%, dos décimas más.
A pesar de rebajar el crecimiento de España en dos décimas, el INE sitúa el PIB a precios corrientes para 2025 en 1.690.012 millones de euros, 2.860 millones más, y la Renta Nacional Bruta, que también incluye los flujos de dinero procedentes del extranjero, en 1.693.738 millones, un 6,2% superior a la del año 2024 y un 0,5% por encima de la estimada el pasado mes de marzo.
El crecimiento fue mayor en 2024
El crecimiento de la economía española en 2024 fue mayor y se situó en un 3,7%, dos décimas más de las previstas en un inicio, mientras que el PIB a precios corrientes para dicho año fue de 1.598.588 millones de euros, 4.258 millones más, según los datos publicados por Estadística.
El mayor dinamismo de la economía en 2024 compensa la bajada de 2025 y se sustentó en una mejor demanda interna, que alcanzó un 3,4%, gracias fundamentalmente al gasto hecho por las administraciones públicas, y al peso de las exportaciones, que también fueron superiores a las estimaciones iniciales.
Por último, el INE fija el crecimiento del PIB para 2023 en 2,4%, una décima menos que el dato anticipado. La cifra para este ejercicio ya pasa a ser la definitiva, mientras que ajustes posteriores pueden modificar todavía las estimaciones de 2025 y 2024.
Las previsiones para 2026
Las previsiones del Gobierno para este año apuntan a un crecimiento del 2,6% a pesar de la incertidumbre generada por la guerra en Irán y, si se cumplen los pronósticos, España volverá a ser uno de los países europeos con mejor comportamiento. No obstante, la proyección se realizó tras la firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos y el régimen de Teherán, documento que ahora mismo es papel mojado.
La cifra del Ejecutivo, que recibió el aval de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), es cinco décimas superior a la del FMI (2,1%) y tres a la del Banco de España (2,3%), pero coincide con las previsiones de la Comisión Europea.
En lo que va de 2026, la economía española creció un 0,7% en el segundo trimestre del año, una décima más respecto al trimestre anterior, y registró un avance interanual del 2,7%, tasa similar a la anotada entre enero y marzo, según los datos publicados por el INE el pasado mes de julio.