La Policía ha trasladado este viernes a cientos de migrantes que se encontraban en las playas del Trampolín y de Benítez hacia el nuevo espacio de acogida temporal instalado en el puerto de Ceuta, que cuenta con unas 1.700 plazas, como parte de las medidas para paliar la crisis migratoria por la entrada irregular de más de 70.000 personas el 30 y 31 de julio desde Marruecos. A mediodía, las instalaciones ya estaban completas y multitud se han quedado sin plaza. El Gobierno estima que siguen en Ceuta entre 9.000 y 10.000 migrantes.
El operativo de traslado por el paseo marítimo y la carretera de servicio que lleva a las instalaciones portuarias ha comenzado alrededor de las 6:30 horas y ha durado cinco horas. Al inicio se ha encontrado dificultades para trasladar a pie al gran número de personas que se habían concentrado en las playas, que se encuentran a unos dos kilómetros del campamento instalado en el puerto, el quinto espacio de acogida temporal. La Policía Nacional ha coordinando el dispositivo con 170 agentes, en su mayoría de la Unidad de Intervención Policial (UIP) , más drones y otros agentes. Por su parte, 70 han sido los efectivos de la Guardia Civil.
A pocos metros de la playa Benítez, se han vivido momentos de mucha tensión por el tumulto de personas circulando, con la Policía tratando de controlar el traslado, con porras y petardos para disuadir. Pese a esto, al término del operativo el Ejecutivo ha asegurado que este ha transcurrido "con normalidad" y sin "incidencias destacables".
Son muchos los migrantes que quieren tener una plaza en uno de los centros de acogida instalados por el Gobierno después de haber pasado un mes y medio en la calle en condiciones difíciles. Se desconoce la cifra exacta de cuántas personas estaban asentadas actualmente en ambas playas, aunque se estima que sean más de 3.000. Muchas más siguen deambulando en otras zonas de la ciudad.
En torno a las 9 de la mañana han ido llegado los primeros al muelle de Poniente del puerto, divididos por grupos y avanzando despacio para facilitar el control. A la entrada al centro, han ido recibiendo una pulsera, el primer paso para su identificación, y se les ha revisado que no tengan ningún objeto peligroso. En torno a mediodía ya se habían cubierto todas las plazas habilitadas en carpas en las dos parcelas dispuestas y se ha colgado el cartel de completo. En concreto, 1.080 plazas en la primera zona y 620 en la otra. Entre ellos, menores.
Según ha podido comprobar TVE, la Policía ha desalojado del muelle a varios grupos de migrantes que se habían agolpado a las puertas del campamento tras quedarse sin plaza.
Migrantes acceden por el control y registro para de acceder al campamento temporal en muelle Poniente del puerto de Ceuta, este viernes. EFE/Reduan
El Gobierno estima que permanecen en Ceuta entre 9.000 y 10.000 migrantes
Fuentes del Gobierno han señalado que el procedimiento se ha desarrollado con normalidad, con un comportamiento "super cívico" pese a lo complejo del operativo en el que no creen que haya hecho falta más refuerzo policial. Reconocen que la operación tenía una dificultad añadida, que era el efecto llamada por parte de los miles de migrantes que siguen en las calles, en las que hay "más gente de la que cabe" en el nuevo centro. Con todo, desde el Ejecutivo señalan que los que no caben en el campamento "están volviendo de forma tranquila".
"Era indispensable que estas personas estuvieran bien atendidas en lugares acotados para ser filiadas e iniciar los trámites de devolución. Así se seguirá haciendo con el resto de personas que quedan en la ciudad autónoma. Cuanto antes estén en esos espacios, antes se procederá a los retornos y antes se recuperará la ansiada normalidad", han remarcado las fuentes.
Además, fuentes de interior han confirmado a RTVE Noticias que esos trámites de triaje y filiación de los migrantes se hará en el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) del Tarajal, y que se les irá llevando poco a poco.
Con el realojo de este viernes, han detallado, se han cubierto ya 6.000 plazas en recursos de acogida y quedarían entre 3.000 y 4.000 personas en las calles. Cifras que contrastan con los 5.000 migrantes que el Ejecutivo había calculado a mediados de agosto que quedaban en la ciudad autónoma.
Las ONG en Ceuta denuncian que faltan plazas para acoger a los migrantes: entre 3.000 y 4.000 siguen en la calle
El sindicato policial JUPOL ha denunciado en un comunicado el riesgo al que el Gobierno vuelve a someter a los policías en Ceuta por su "falta de previsión". "Los agentes de la UIP están teniendo que afrontar nuevamente un dispositivo improvisado, sin medios ni planificación suficientes y en unas condiciones que comprometen su seguridad", ha destacado la organización.
"Hoy hemos dado un paso muy importante en Ceuta. Hemos trasladado, con éxito y sin incidentes relevantes, a 1.700 personas migrantes, desde las playas del Trampolín y Benítez a dos dispositivos en el Puerto", ha expresado el ministro de Política Territorial y mando único para la gestión de la crisis migratoria en Ceuta, Ángel Víctor Torres, en un mensaje en redes sociales. Ha dado la "enhorabuena" a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a todos los estamentos que han participado en el operativo.
"Seguimos caminando para alcanzar la normalidad en Ceuta. Ese es nuestro compromiso y nuestro objetivo", ha concluido.
La Audiencia Nacional rechazó este jueves la medida cautelar presentada por el Sindicato Unificado de Policía (SUP), que pidió suspender la instalación de las carpas en esta infraestructura crítica de la ciudad autónoma para unos 1.700 inmigrantes llegados los pasados 30 y 31 de julio. "Los motivos son claros: es una infraestructura crítica en la cual hay combustible, puestos energéticos. Estos inmigrantes van a estar campando a sus anchas por allí y pueden entrar y salir, con lo que ello conlleva, es un riesgo muy grave de seguridad", ha explicado este viernes el portavoz del SUP, Rubén Trullé, en declaraciones al Canal 24 Horas.
Según ha recalcado, no se ha presentado ningún informe de prevención de riesgos laborales u otro por si hubiese que desalojar el campamento. "Siempre hemos respetado la acogida humanitaria, pero en unas condiciones asumibles. Las imágenes que hemos visto esta mañana no dejan de fortalecer lo que veníamos diciendo. Hay que hacer las cosas bien organizadas. Este mogollón de personas, niños, es una situación devastadora. No tenemos efectivos, hacen falta más medios materiales", ha agregado.
El pasado 5 de septiembre, el Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente tomó el control de parte del puerto para instalar los pabellones de acogida temporal de migrantes en la zona del muelle de Poniente, ante la negativa de la Autoridad Portuaria de Ceuta, controlada por la ciudad autónoma. Esto autoriza al Ejecutivo a la utilización de unos 16.000 metros cuadrados de dominio público portuario.
El presidente del puerto de Ceuta: "La información brilla por su ausencia"
El puerto de Ceuta es uno de los principales del Mediterráneo y está especializado en el avituallamiento y el repostaje de barcos.
Uno de sus dos grandes diques de abrigo, el muelle de Poniente, que mide unos 1.500 metros, es donde se han ubicado las carpas de acogida de los migrantes con literas, facilitadas por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Las instalaciones incluyen espacios destinados a zona de descanso, enfermería y dispensario, así como de áreas para la atención e intervención social, servicios sanitarios, oficinas para el personal de la entidad encargada de la prestación del servicio y una caseta destinada al servicio de seguridad.
En declaraciones este viernes a RNE, el presidente del puerto de Ceuta, Juan Manuel Doncel, ha asegurado que se ha enterado a través de los medios de que hoy se iba a producir el traslado de migrantes. "Esa comunicación se debería haber producido. La información brilla por su ausencia", ha criticado. Y aunque ha afirmado que no se oponen a la instalación del campamento y que siempre se han mostrado dispuestos a colaborar y coordinarse, ha considerado que las parcelas "no son las más ideales": "Esto no era un capricho. Hay que tener en cuenta que estas parcelas están ubicadas donde está la infraestructura más crítica del puerto", ha recalcado.
"Las parcelas están ubicadas donde está la infraestructura más crítica del puerto"
Ya el miércoles de la semana pasada, varios cientos de personas salieron a las calles en rechazo a la instalación del centro de acogida en el puerto, convocados por el comité de empresa de la Autoridad Portuaria de Ceuta. "Esto es una zona portuaria, una infraestructura crítica, con planes de seguridad muy estratégicos. Y no vemos idóneo el asentamiento para acoger a este tipo de personas", explicó ese día la presidenta del comité, Pilar Sierra, en declaraciones a RTVE Noticias.
En las cercanías están las instalaciones de almacenamiento de combustible de la Petrolífera Ducar -que suministra a barcos atracados en el puerto- y la empresa distribuidora de electricidad de la ciudad. También la sede del Banco de Alimentos. "No estamos en contra de que se acojan a estas personas. No pueden dormir en la calle, pero hay otros lugares más adecuados, no meterlos en el núcleo urbano y mucho menos en una zona portuaria", agregó Sierra, que destacó que hay un informe del jefe de infraestructura de la Autoridad Portuaria en contra de la instalación.
La Audiencia Nacional retira la suspensión del campamento en el puerto de Ceuta
De playa familiar a asentamiento migratorio
La permanencia en la ciudad de miles de los más de 70.000 marroquíes y personas de otras nacionalidades africanas que según el Gobierno central llegaron a finales de julio ha cambiado por completo el día a día de Ceuta, que tiene 84.000 habitantes. Han visto cómo multitud de espacios urbanos han quedado ocupados por estas personas. Muchos de los vecinos transmiten su miedo a salir a la calle, en especial por la integridad de mujeres y niños. Y claman por una solución que desaloje a los migrantes de la ciudad y la vuelta a la normalidad.
Hasta hace un mes y medio, las playas Trampolín y Benítez eran unas de las más frecuentadas por familias de los barrios cercanos. Tras la entrada masiva, ante el colapso del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes -que ya antes de la crisis estaba muy por encima de su capacidad-, miles de personas empezaron a hacer, principalmente en Trampolín -de 140 metros de longitud-, un asentamiento gigante, con multitud de chabolas hechas con cañas, plásticos y lonas por los propios migrantes.
Allí han convivido familias enteras de magrebíes, la gran mayoría, pero también un buen número de subsaharianos, en condiciones claramente insalubres. Con el paso de los días, muchos de ellos acabaron instalado pequeños negocios de venta de comida, ropa o tabaco.
En agosto hubo operativos policiales de desalojo de los campamentos, pero de nuevo cientos de personas volvieron a instalarse allí ya fuera por el temor a ser expulsados a su país si entraban en los centros habilitados por el Gobierno o por la masificación de esos lugares.
En estas semanas, varios han sido los capítulos de tensión durante manifestaciones vecinales que han recalado en las inmediaciones del Trampolín y Benítez. A finales del mes pasado, por ejemplo, diversos vecinos que se manifestaban contra la gestión de la crisis migratoria obstruyeron, mediante un cordón humano, el paso a la playa de un vehículo con comida de la Cruz Roja, que entrega alimentos una vez al día. Ese mismo día, manifestantes destrozaron y quemaron algunas chabolas. Un altercado que se saldó con cargas policiales.
También se han dado reyertas entre los propios migrantes y ataques de estos a las fuerzas de seguridad.
La situación de los menores
El pasado miércoles, el ministro Torres había situado en 4.160 las personas que ya se encontraban en dispositivos habilitados por el Estado en la ciudad, a las que se suman los más de 2.000 menores atendidos en los recursos de la ciudad autónoma. El objetivo, según dijo, es seguir trasladando a las personas que permanecen en las calles a espacios de acogida y, paralelamente, avanzar en los expedientes administrativos para que puedan regresar quienes no tengan derecho a obtener asilo en España.
En el caso de los adultos, el Gobierno cifró ese día en 1.917 los expedientes de triaje incoados, destinados a determinar la situación administrativa de cada persona y acelerar, cuando corresponda, los procedimientos de retorno.
Según agregó entonces el ministro, 2.140 menores ya han sido filiados, mientras que todavía quedan menores pendientes de identificar que permanecen en las calles —entre 700 y 1.000, según estimaciones del Ejecutivo— Se busca determinar cuántos menores pueden ser reagrupados con sus familias en Marruecos y cuántos no, una vez se haya escuchado individualmente a cada menor y el Ministerio Fiscal haya evaluado cada caso.
Cuando la reagrupación no sea posible, las alternativas son la permanencia en Ceuta o la reubicación en otros puntos del territorio español.
"Los menores no tienen asilo, sino una protección especial. No pueden iniciar un procedimiento de devolución; pueden ir a un procedimiento de reagrupación familiar a su país de origen y si no quedan bajo la tutela de la ciudad autónoma", ha señalado el presidente del Consejo General de la Abogacía Española, Salvador González, en el Canal 24 Horas.
González ha aseverado que la abogacía ceutí está "absolutamente" preparada para asumir la gran cantidad de procedimientos judiciales tanto de adultos como de menores. "Desde el primer momento está atendiendo con un esfuerzo importante, duplicando y triplicando sus jornadas de trabajo. Está atendiendo cada procedimiento y no hay ningún retraso por que falte el abogado de oficio. Están salvaguardando los derechos de todos", ha dicho.
En declaraciones a La Hora de la 1, Catalina Perazzo, portavoz de Save the Children, ha considerado una "buena noticia" que se vaya a dar alojamiento formal a las personas que estaban en las playas. "El cambio es sustancial. No solo por lo que tiene que ver con la salud física, sino también el impacto en la salud mental", ha remarcado. Y ha agregado: "No es suficiente pero es un primer paso".
Para esta oenegé, es crucial que en este proceso se lleve a cabo la identificación de los menores que pueda haber entre los trasladados.
"En principio, los niños y niñas no deberían estar con personas adultas, deberían estar bajo el sistema de protección de centros de acogida o emergencia solo para personas menores de edad, según el ordenamiento jurídico español", ha detallado.