Sin sorpresas. El Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC) ha hecho lo que se esperaba de él y ha subido los tipos de interés 25 puntos básicos para situar el precio del dinero en Estados Unidos en un nuevo rango objetivo del 3,75-4%.
La decisión se ha tomado por unanimidad con 12 votos a favor y ninguno en contra. Se trata de la primera subida de tipos en más de tres años, ya que la última vez que se tomó esta decisión fue en julio de 2023. En las últimas cinco reuniones del FOMC se había optado por dejar los tipos tal y como estaban bajo la premisa de "esperar y ver".
Sin embargo, tomar acción y subir los tipos era lo que el mercado esperaba de la Fed en un contexto marcado por una alta inflación en Estados Unidos (3,4% en agosto) debido a unos precios de la energía completamente desbocados con el petróleo por encima de los 100 dólares.
El presidente de la Fed, Kevin Warsh, ha reconocido que ya en julio los miembros del FOMC "expresamos una disposición conjunta para actuar" al ver que desde verano "la situación en torno a la inflación no mejoraba".
A pesar del repunte de tipos de interés acordado en esta reunión de septiembre, a juicio de Warsh, el rango de tipos actual no está considerado como "restrictivo" por el FOMC, lo que podría abrir el escenario a más subidas en el precio del dinero en los próximos meses. De hecho, el consenso del mercado ya otorga un 50% de posibilidades a una nueva subida de tipos en octubre.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha criticado la decisión: "Los tipos de interés en Estados Unidos deberían ser del 1% o menos, porque tenemos la mejor calificación crediticia del mundo, ¡con mucha diferencia!", ha escrito Trump, que ha repetido en varias ocasiones que su país debería tener el referencial más bajo del mundo desarrollado para estimular el crecimiento.
"¡Nuestro país está viviendo un auge de nuevas inversiones! Si dejáramos de comerciar con todos los países con los que tenemos déficit —que son la mayoría—, ganaríamos al menos 1,5 billones de dólares al año", ha añadido el mandatario, que ya amenazó a principios de mes con interrumpir el comercio con países que mantengan superávit con Estados Unidos si la Fed no recorta tipos.
"Estamos 'sacando adelante' a casi todos los países del mundo, y eso no puede continuar así. ¡Bajen los tipos de interés para los Estados Unidos de América y háganlo rápido", concluye Trump en su mensaje.
La Fed revisa al alza la inflación de Estados Unidos
El organismo que preside Kevin Warsh admite en su comunicado que existe una gran incertidumbre debido a los conflictos geopolíticos internacionales. Además, recalca que la inflación sigue estando elevada, lo que justifica la subida de tipos.
De hecho, el FOMC ha revisado al alza sus previsiones sobre la evolución de precios este año. Los miembros del Comité de Mercado Abierto de la Fed prevén que la inflación PCE (el deflactor que toma como referencia el banco central estadounidense), se sitúe en el 3,7% a finales de 2026 frente al 3,6% proyectado en junio; además, se prevé que la inflación subyacente se sitúe en el 3,4% frente al 3,3% de junio.
Kevin Warsh, presidente de la Fed, ante los medios de comunicación tras la reunión del FOMC este miércoles Jim Lo Scalzo / EPA
Eso sí, la Reserva Federal destaca que la economía de Estados Unidos crece a un ritmo sólido, apoyada en la resiliencia del gasto interno, una fuerte productividad y una robusta inversión de capital. El mercado laboral se mantiene estable y el desempleo casi sin cambios rozando el pleno empleo en Estados Unidos.
"Debido a la fortaleza de la economía", ha dicho Warsh, "podemos centrarnos en estabilizar los precios" en Estados Unidos.
Los responsables de la política monetaria de la Fed han elevado una décima su previsión de crecimiento para la economía de Estados Unidos. De este modo, prevén que el PIB termine 2026 en el 2,3% en 2026 frente al 2,2% proyectado en junio, y sitúan el crecimiento a largo plazo en el 2,0%, mismas expectativas que en junio.
Warsh no cede ante las presiones de Donald Trump
Kevin Warsh ha tomado la decisión que el mercado esperaba de él, pero no la que quiere Donald Trump. A pesar de la alta inflación, el presidente de Estados Unidos ha seguido insistiendo una y otra vez en la necesidad de que los tipos bajaran.
En la rueda de prensa posterior a la reunión del FOMC, los periodistas le han preguntado por esta presión a Warsh y él ha sido contundente: "No he mantenido una conversación sobre esto con el presidente".
Aunque Donald Trump no se ha pronunciado sobre la decisión de la Reserva Federal, sí lo ha hecho Kush Desai, subsecretario principal de prensa de la Casa Blanca, quien ha asegurado en una entrevista en la Fox que "la subida de tipos es bastante desafortunada" ya que "unos tipos de interés altos no van a cambiar el precio del petróleo". El asistente de Trump ha añadido que "el presidente sigue creyendo en la independencia de la Fed".
Wall Street responde con caídas a la decisión de la Fed
La bolsa de Nueva York ha reaccionado con caídas a la bajada de tipos por parte de la Fed. Los inversores se muestran cautelosos ante un escenario con una inflación alta durante más tiempo y han optado por las ventas.
El índice industrial Dow Jones ha liderado la corrección y ha despedido la sesión con un recorte del 1,2%. S&P 500 ha contenido algo más las caídas y ha terminado la negociación con una corrección del 0,45% mientras que el índice tecnológico Nasdaq ha conseguido acabar la jornada del miércoles en niveles de apertura.
Del mismo modo, las rentabilidades han escalado en el mercado de bonos. El treasury americano, de referencia para préstamos e hipotecas, ha escalado tras el anuncio del FOMC hasta el 5%, su nivel más alto desde julio de 2007, mientras que la rentabilidad del bono a 30 años ha alcanzado el 5,35%.