El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha anunciado este miércoles una ley para revocar la nacionalidad a quienes "difamen" a los soldados del país tras la polémica por el documental Naza, galardonado con el Premio Especial del Jurado del Festival de Venecia y que muestra la matanza masiva y deliberada de civiles palestinos en la Franja de Gaza. De hecho, su ministro de Cultura y Deportes, Miki Zohar, ha pedido al servicio de Inteligencia interna israelí, el Shin Bet, abrir una investigación contra los directores de la película, Yuval Abraham y Rachel Szor, para avanzar en el proceso para retirarles la ciudadanía.
En un vídeo de un minuto publicado en X, el jefe del Gobierno de Israel ha afirmado que el país ha quedado "expuesto" por tres casos que han causado "un daño enorme" tanto al Estado como a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), entre los que cita el filme, que "ha presentado a los oficiales y soldados de las FDI como criminales de guerra".
"Ha llegado el momento de encargarse de esto, y voy a presentar dos leyes ahora mismo, leyes del Gobierno: la primera, revocar la ciudadanía a cualquiera que difame a los soldados de las FDI. La segunda, golpear sus bolsillos y aumentar 20 veces el monto de la indemnización por difamación que se les puede demandar", ha precisado Netanyahu.
"Golpearlos tanto en el bolsillo como en la ciudadanía, porque su lugar no está con nosotros", ha resumido el gobernante israelí, quien ha instado a los partidos que integran su Gobierno a que respalden estas dos leyes.
La grabación de Netanyahu coincide con la petición por parte de Zohar al jefe del Shin Bet, David Zini, para que abra pesquisas contra Abraham y Szor.
"He solicitado examinar el origen de la información y los materiales utilizados para crear la película y las circunstancias de cómo llegaron a manos de los creadores de cara al proceso de examen de revocación de la ciudadanía israelí", ha concretado el titular de Cultura israelí.
"No descansaremos ni nos callaremos hasta que todos los que participaron en esta deshonra sean llevados a juicio y se inicien procedimientos en su contra", ha zanjado Zohar.
Protesta frente a la casa de los padres de Szor
El acoso contra los realizadores en Israel ha llegado hasta la misma casa de los padres de Szor, en la localidad de Savyon, a unos 19 kilómetros al sureste de Tel Aviv, donde anoche decenas de personas lideradas por el agitador de ultraderecha Mordechai David protestaron fuera del inmueble al grito de "pena de muerte a los traidores". El propio David ha publicado varios vídeos en su cuenta de Instagram, donde puede verse que los manifestantes llevaban carteles que decían "traición a los caídos de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel)" y "denuncien a los traidores que hay entre nosotros". En una de esas grabaciones, aparece Mordechai animando a informar si alguien ve a los directores de Naza en cualquier lugar, como en el supermercado o sentados en un restaurante, pese a que ellos actualmente se encuentran fuera del país.
Amenazas y protestas en Israel contra los directores del documental 'Naza'
Abraham y Szor formaron parte del equipo de la oscarizada No Other Land (2024). Su nuevo proyecto entró en la carrera por el León de Oro después de que el certamen lo aceptara in extremis una semana antes de su inicio. Finalmente, se hizo con el Premio Especial del Jurado en Venecia tras recibir una ovación de 25 minutos.
Naza es un acrónimo hebreo utilizado por los mandos y servicios de inteligencia israelí que significa 'víctima colateral', que en la práctica son los civiles muertos y heridos por los ataques contra lo que Israel considera blancos terroristas en Gaza. La película examina las operaciones militares israelíes en la franja y el sistema detrás de los ataques contra los palestinos.
Desde el inicio de la ofensiva israelí en el enclave palestino, han muerto 73.789 palestinos y 174.000 heridos, según el Ministerio de Sanidad de Gaza, bajo la autoridad de Hamás. Los ataques israelíes continúan a pesar de que desde octubre de 2025 está en vigor una supuesta tregua. Israel lanzó una ofensiva de gran envergadura sobre Gaza tras los atentados del 7 de octubre de 2023 contra su territorio cometidos por Hamás y otros grupos islamistas palestinos, que dejaron 1.200 fallecidos y 250 secuestrados.
El documental recoge testimonios como el del creador de un sistema que, con algoritmos e inteligencia artificial (IA), puede determinar en qué punto se concentra la gente dentro de un edificio objetivo de la artillería israelí.
"Quiero ser muy claro. Esta verdad ha sido documentada y es conocida desde el primer día gracias a los periodistas palestinos. Más de 200 de ellos han sido asesinados por Israel en Gaza. Sus voces fueron silenciadas y negadas", dijo Abraham al recoger el galardón en Venecia.
El cineasta apuntó que "negar un crimen es lo que contribuye a que persista", y por eso consideró que "es realmente importante" para ellos "que los israelíes vean esta película" porque su país "es el que está cometiendo esos crímenes". También urgió a los estadounidenses a verlo, porque Washington "está financiando gran parte de las matanzas".
Naza busca mostrar "la matanza sistemática" en Gaza
Con Naza, apuntó el cineasta, quisieron mostrar "cómo esta matanza masiva es sistémica, no fruto de un accidente, sino de un plan deliberado", basado "en la deshumanización total de los palestinos".
Las reacciones en Israel a favor y en contra del documental, de 80 minutos, no han hecho más que multiplicarse. El martes, un total de 43 organizaciones de derechos humanos del país apoyaron en un comunicado a Abraham y Szor e instaron a las autoridades al cese de las amenazas contra estos realizadores de retirarles la nacionalidad o de juzgarlos a ellos y sus fuentes.
"La respuesta institucional al filme y las amenazas contra sus creadores son características de regímenes dictatoriales", reza la nota firmada por organizaciones como Peace Now, Adalah, B’Tselem, Physicians for Human Rights Israel y Breaking the Silence.
En paralelo, alrededor de un millar de cineastas israelíes, como Ari Folman, Shlomi Elkabetz, Ran Tal y Michal Aviad, han manifestado su respaldo a Abraham y Szor.
"En los últimos días -indica la declaración-, hemos sido testigo de una campaña sin precedentes de incitación e instigación contra los creadores de la película, y la distancia entre esto y la incitación a la violencia y las amenaza física contra sus vidas se está acortando".
Los cineastas han hecho un llamamiento a todo aquel que todavía luche "por la libertad de expresión y artística" para que se les una a la hora de expresar solidaridad con los directores de Naza. También han reivindicado el papel "central" del arte y el periodismo para sostener un espejo en que se mire la sociedad para generar el debate "sin hacer concesiones a nadie, incluso cuando la realidad es difícil".
Las Fuerzas Armadas de Israel reaccionaron hace dos días a la película a través de su portavoz, Effie Defrin, quien destacó en X que, pese a no haberse estrenado, Naza presenta en su tráiler una serie de acusaciones graves y falsas sobre el Ejército israelí y sus soldados.
"Las acusaciones presentadas en el tráiler no son ciertas, y algunas de ellas incluso se presentan de manera distorsionada, falseada y desconectada de la realidad en el terreno. Quiero enfatizar que las FDI son un Ejército de valores, que opera de acuerdo con el derecho internacional y según valores y estándares profesionales obligatorios. Así hemos actuado durante los últimos tres años y así continuaremos actuando, incluso en las condiciones de combate más complejas", ha subrayado Defrin.