El juez Juan Carlos Peinado ha dado un paso más hacia la celebración del juicio oral con jurado contra Begoña Gómez y su asesora Cristina Álvarez. El magistrado, que acusa a Gómez de tráfico de influencias y malversación y a su asesora por este último delito, ha celebrado la audiencia preliminar, necesaria antes de que ambas se sienten en el banquillo de los acusados.
Concluyen así sin sorpresas 29 meses de instrucción con una sesión que apenas ha durado 45 minutos, que ha finalizado sin medidas cautelares para las acusadas. Las partes han ratificado sus argumentos: la fiscalía y las defensas mantienen que no hay delito, por lo que se pide el sobreseimiento de la causa. La defensa de Gómez ha planteado la ineficacia de la acusación popular alegando defectos insubsanables, y acusando a Hazte Oír de trufar de referencias a atestados policiales y a declaraciones en fase de instrucción, pese a que, según recalcó la defensa, debía limitarse a una narración de hechos, según ha indicado las mismas fuentes.
La acusación popular que lidera Hazte Oír insiste en reclamar 13 años de cárcel para Gómez y 6 años para su asesora. Manos Limpias quiere separarse de ese grupo, porque considera que existen defectos técnicos. El siguiente paso es conocer el auto de apertura de juicio oral de Penado, que mañana se va de vacaciones.
La cita se ha retrasado a solicitud del defensor de Gómez
Tras haberlo solicitado el abogado defensor de la mujer del presidente del Gobierno, la citación se había retrasado desde las seis de la tarde hasta las 18:45. Finalmente la sesión ha arrancado media hora más tarde. El letrado letrado lo pidió porque tenía otro señalamiento en Barcelona para este martes, pero esa citación judicial se ha suspendido, por lo que el defensor ha comunicado a Peinado que podrá ir a la audiencia en Madrid. En todo caso, ha pedido que la sesión se retrase tres cuartos de hora para poder llegar a tiempo, a lo que el magistrado ha accedido.
El juez dictó el auto para celebrar la cita ayer lunes, y tanto los letrados de Begoña Gómez como de su asesora solicitaron aplazarla, el primero porque ya tenía un señalamiento judicial en Barcelona y el segundo porque Álvarez está de vacaciones y no volverá hasta el día 28, y aunque no es preceptivo que acuda presencialmente ella quiere asistir "en ejercicio de sus derechos".
Este martes, el letrado de Begoña Gómez, Jaime Campaner, ha comunicado al juzgado que su cita judicial en Barcelona se ha suspendido y por tanto podrá volar desde Palma de Mallorca, donde reside, hasta Madrid, adonde llegaría a las 17:50 horas.
El juez Peinado comienza mañana sus vacaciones
El magistrado Juan Carlos Peinado contestó ayer al primer escrito del abogado de Begoña Gómez en una providencia en la que abogaba por celebrar la vista este martes pero especificaba que si alguno de los letrados no podía y consideraba "imprescindible" su presencia tendría que buscarse otra fecha puesto que él comienza vacaciones el día 9.
El magistrado explicaba en esa providencia que tiene concedidas vacaciones entre el 9 y el 18 de septiembre, motivo por el que convocó la audiencia para el día 8, y añadía que "si no se celebra el día y la hora indicados, transcurriría un período de tiempo indefinido", quedando pendiente de que ninguno de los letrados tenga otros compromisos.
Así aludía a "la buena fe procesal" para que el abogado de Gómez designase a un suplente, recordado que en la audiencia no se practicarán diligencias (como él resolvió en un auto previo), concluyendo que si algún abogado ve "imprescindible" acudir en persona se buscaría otra fecha.
Álvarez pidió un aplazamiento de la vista preliminar "en ejercicio de sus derechos"
Por su parte, el letrado de Cristina Álvarez, José María de Pablo, explicaba en su escrito que su defendida está ahora de crucero y luego tiene citas médicas en Miami, de modo que no volverá hasta el 28 de septiembre, y aunque "es consciente de que la asistencia de los investigados a la audiencia preliminar no es preceptiva", ella quiere estar "en ejercicio de sus derechos".
Este letrado ponía de relieve "la indefensión que supone el señalamiento de un trámite tan esencial como la audiencia preliminar, que requiere un previo estudio y preparación, con tan poca antelación", y consideraba vulnerado su derecho de defensa.
Begoña Gómez se sentará previsiblemente en el banquillo acusada de presunto tráfico de influencias y malversación, y su asesora Cristina Álvarez, de este último delito, según determinó en julio la Audiencia Provincial, que dio la razón al magistrado al proponer juzgarlas por el tribunal del jurado, pero sobreseyó los delitos de corrupción en los negocios y apropiación indebida que también veía el juez.
De cara al futuro juicio, tanto Gómez como Álvarez piden su absolución, al igual que la Fiscalía, que nunca ha visto delito, mientras que la acusación popular, liderada por Hazte Oír, pide en total 13 años de cárcel para Gómez y 6 años para su asesora.
El magistrado tiene la intención de concluir la fase de instrucción, dictando apertura de juicio con jurado y elevando el caso a la Audiencia Provincial de Madrid, antes de jubilarse el día 27 de septiembre, indican fuentes jurídicas.