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Cientos de ceutíes marchan contra el Gobierno en la ciudad autónoma por su gestión de la crisis migratoria

  • Denuncian la inseguridad en las calles y aseguran que no hay espacio para acoger a los migrantes

  • Aseguran que el Gobierno sigue sin tomar "medidas reales" para proteger las fronteras y a los ceutíes

RTVE.es
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Alrededor de 500 de vecinos ceutíes han marchado este domingo por el centro de las calles de la ciudad autónoma, después de haberse concentrado frente a la sede de la Delegación del Gobierno, para protestar por la gestión que está haciendo el Ejecutivo central de la crisis migratoria tras la entrada masiva de cerca de 80.000 personas el pasado 30 de julio. Los manifestantes denuncian inseguridad, especialmente para sus hijos, y aseguran que no hay espacio físico para acoger a los migrantes.

Los manifestantes han exigido que puedan recuperar los parques, las playas y el resto de espacios públicos y que se garantice la seguridad en las escuelas para que los niños puedan volver al colegio esta semana y salir a la calle tranquilos.

"En cualquier lugar que los pongan, da igual, nosotros no tenemos sitio", ha dicho uno de los manifestantes a RNE. Otra mujer cargaba contra la decisión del Gobierno de habilitar la acogida de unos 1.000 migrantes en el Puerto de Ceuta: "Igual que está esta Loma Colmenar, que está todo rodeado por todos lados, así se nos va a poner también en la zona del Puerto, del centro, y los parques en Ceuta".

Reclaman la dimisión del delegado del Gobierno

Los manifestantes, ataviados con banderas de España y de Ceuta y bajo los lema 'pedimos soluciones y expulsión' y 'por los niños de Ceuta', han pedido la dimisión del delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano.

Los concentrados han lanzado proclamas como "invasores, expulsión" o "Delegado dimisión", al margen de otras como "nuestros niños quieren libertad".

La protesta ha arrancado sobre las 12:00 horas frente a la sede de la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma, en la Plaza de los Reyes, con el himno de España y cánticos como "Ceuta no se vende".

Asimismo, ha tenido lugar la lectura de dos manifiestos por parte de los convocantes, el Foro Ciudadano de Ayuda a Ceuta y Melilla y varias asociaciones y confederaciones de madres y padres de alumnos.

Piden "que lo excepcional no se convierta en habitual"

En el primero de los manifiestos, Noelia Alcázar, madre ceutí de dos hijos, ha reclamado que "lo excepcional no se convierta en lo habitual" en referencia a las medidas extraordinarias como puedan ser la presencia de las Fuerzas Armadas en los colegios o rutas escolares escoltadas por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

El texto subraya que los menores "no han provocado esta crisis, no han decidido cómo se debe gestionar y no tienen responsabilidad pero sí están sufriendo sus consecuencias" y recoge que los niños ceutíes "merecen crecer en paz, con seguridad, en entornos saludables y con las mismas oportunidades que el resto de los ciudadanos. Su protección, sus derechos y su bienestar deben ser una prioridad para todas las administraciones".

Por su parte, Rocío Hernández, encargada de la lectura del segundo manifiesto, ha reclamado una mayor presencia, tanto física como institucional, de la Unión Europea en Ceuta, como ha expresado mientras se escuchaban gritos como "Europa, escucha, Ceuta es tu lucha".

En este sentido, en el texto también se solicita "responsabilidad, coordinación, eficacia y urgencia" a las instituciones europeas, al Gobierno central y a Ceuta para recuperar "cuanto antes" la normalidad.

Una vez concluida las lecturas, se ha realizado un minuto de silencio en memoria de las víctimas mortales de la entrada masiva dando la espalda a la sede de la Delegación del Gobierno.

Más tarde, los manifestantes han partido hacia la frontera de Ceuta con Marruecos, en El Tarajal, en una marcha sin incidentes al grito de "invasores, expulsión". Una vez en El Tarajal, los protestantes han realizado una sentada pacífica y se ha procedido de nuevo a lectura del manifiesto.

Los convocantes denuncian que, en este tiempo, "no se ha añadido ni una sola piedra a ese espigón (el del Tarajal) incapaz de contener a nadie y que es la risa de todas las fronteras del mundo".