RTVE noticias

El mapa desigual de los libros de texto en España: las diferencias entre regiones marcan la vuelta al cole

  • Andalucía, Madrid o la Comunidad Valenciana ofrecen sistemas de préstamo y reutilización a través de bancos de libros

  • Otras priorizan ayudas económicas, vales escolares o subvenciones, con una cobertura dispar según el territorio

Antón Hombrados
7 min.

Cada mes de septiembre, la vuelta al colegio supone un importante esfuerzo económico para las familias españolas. Son gastos abultados, que se multiplican por cada hijo y que incluyen, según los casos, matrícula, comedor, material escolar, actividades extraescolares, uniforme, transporte y libros de texto.

Una encuesta reciente de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) calcula un coste medio de 2.484 euros por alumno para el curso 2026-2027, aunque la cifra puede variar notablemente si el alumno estudia en un centro público (1.294 euros), concertado (3.450 euros) o privado (8.761 euros).

Entre los múltiples gastos que implica la vuelta al cole, los libros de texto suponen un desembolso considerable: 161 euros al año de media en los centros públicos, 237 euros en los concertados y 302 euros en los privados. Y aunque en España la educación obligatoria es gratuita en los públicos y concertados, el coste de los libros escolares recae en gran medida sobre las familias.

Todas las comunidades autónomas tienen programas de acceso a libros de texto gratuitos o subvencionados, aunque hay grandes diferencias entre territorios. No hay un sistema estatal único de ayudas. El Ministerio de Educación aporta fondos a través del Programa de Cooperación Territorial de financiación de libros de texto y materiales didácticos. y esas partidas se distribuyen entre las comunidades, que organizan sus propios modelos de acceso a al material escolar.

Algunas han implantado sistemas de gratuidad prácticamente universal, mediante préstamo a través de bancos de libros. Es el caso de Andalucía, Madrid o la Comunidad Valenciana, entre otras. Los ejemplares son propiedad de la Administración educativa o del centro. Los alumnos reciben los materiales didácticos al empezar el curso y deben devolverlos en buen estado al finalizarlo, para que puedan ser reutilizados por otros estudiantes en años sucesivos. Esto reduce de forma sustancial el gasto de las familias.

Otras comunidades recurren a cheques escolares o ayudas directas para la compra de libros y material educativo, generalmente vinculadas a la situación económica de cada hogar. Una tercera opción combina los sistemas anteriores.

Esta diversidad de modelos crea un mapa desigual, en el que el coste real de la vuelta al colegio varía significativamente entre territorios. Para una familia con varios hijos, residir en una comunidad con préstamo universal puede suponer un ahorro de varios cientos de euros cada curso, frente a otras donde la cobertura depende de ayudas parciales o de convocatorias sujetas a requisitos económicos.

Las comunidades que apuestan por la gratuidad

El acceso gratuito a los textos escolares se aplica a través de sistemas de préstamo y reutilización, y más concretamente, los bancos de libros. Los centros los ceden sin coste, de forma general, a los alumnos de Primaria y Secundaria (ESO), al ser etapas obligatorias. En varias comunidades, la cobertura se amplía también a FP Básica y Educación Especial. Los estudiantes reciben los lotes de libros en régimen de préstamo y deben devolverlos a final de curso. La Administración financia la compra de ejemplares y materiales didácticos para los colegios e institutos, que se encargan de gestionarlos y entregarlos a los beneficiarios. También se reponen los fondos para renovarlos periódicamente.

Para 1º y 2º de Primaria, algunas regiones ofrecen también cheques-libro o ayudas económicas para comprar cuadernillos de actividades y ejercicios que no son reutilizables porque los alumnos escriben o dibujan en ellos.

Por este modelo han optado:

Los modelos mixtos: gratis con condiciones y ayudas según renta

En estos casos, la gratuidad de los libros de texto no suele ser universal, sino que está condicionada por criterios como la renta familiar, la etapa educativa o la disponibilidad de fondos en cada convocatoria. Se suele dar prioridad a las familias con menores ingresos o a determinados colectivos vulnerables.

En esta categoría se encuentran Galicia, Castilla y León, Aragón, Asturias, Canarias, Extremadura, País Vasco y Baleares. Todas ellas mantienen sistemas de préstamo o reutilización de libros y materiales educativos, pero los complementan con ayudas económicas para garantizar el acceso a los alumnos con mayores necesidades.

Libros de segunda mano para una vuelta al cole cada vez más cara

Dónde predominan los vales y las ayudas económicas

Hay un tercer modelo que se basa en ayudas directas a las familias o a los centros educativos. En estos casos, la Administración subvenciona parte de los gastos escolares mediante vales, cheques o ayudas económicas, ofreciendo mayor libertad a las familias para elegir dónde y cómo adquirir los materiales.