El acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra parece más cerca que nunca, pero la firma no acaba de llegar, a pesar de los deseos de Donald Trump, quien durante todo el fin de semana ha venido avisando de la inminencia de la rúbrica.
El último obtáculo ha llegado tras un ataque israelí contra Hizbulá en el sur de Beirut, que ha levantado las reticencias de Teherán cuando todo parecía encaminado. El presidente de EE.UU. no ha podido ocultar su frustración tras el bombardeo que su aliado, Benjamín Netanyahu, ha llevado a cabo contra el Líbano, un ataque que, según ha afirmado, "no debería haber ocurrido".
En un mensaje en su red social Truth, Donald Trump ha escrito: "Israel tiene derecho a defenderse de las amenazas, pero el ataque al que respondía fue de poca importancia y sin trascendencia; nadie resultó herido ni muerto, y no debería interrumpir este importante proceso”.
Al menos tres personas han muerto y una quicena han resultado heridos tras el impacto de un misil contra un edificio de apartamentos al sur de Beirut, conocidos como Dahye, según la agencia oficial de noticias libanesa, NNA, que ha añadido que hay "importantes daños en edificios y comercios cercanos".
"Estamos muy cerca de un acuerdo que traerá la paz a la región, incluyendo el Líbano, y todas las partes deben deponer las armas. No debería haber más ataques de Israel en ningún lugar del Líbano, pero tampoco debería haber más ataques de ningún otro grupo, incluyendo Hezbolá, contra Israel. Este podría ser el comienzo de una paz larga y hermosa. ¡No la echemos a perder!", ha añadido en su publicación Donald Trump.
Enfado con Netanyahu
El ataque llega en plena negociación entre Estados Unidos e Irán para ultimar un acuerdo que ponga fin a la guerra que mantienen desde el 28 de febrero. La fecha para la firma continúa sin concretarse, aunque el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha dicho que se espera para este domingo. De hecho, ha insistido en que el acuerdo con Irán se firmará "en unas pocas horas" y que el ataque de Israel lo que ha hecho ha sido retrasarla.
"Lo ha sacudido. Ha retrasado la firma unas pocas horas. Estaba prevista ahora mismo. Y entonces se ha fijado para dentro de unas horas", ha dicho en una entrevista telefónica con el digital de Washington Axios donde también ha cargado contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por llevar a cabo el ataque.
Mientras, Teherán ha advertido de que el ataque de Israel contra Beirut pone en peligro el acuerdo. El jefe del equipo de negociadores de Irán y presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalifab, ha amenazado con romper las negociaciones con Estados Unidos tras el ataque israelí.
La Guardia Revolucionaria iraní, cuerpo militar e ideológico de la República Islámica, ha criticado la "inusual insistencia" de Trump en firmar el acuerdo el domingo. Ha señalado que la misma es "una prueba para el equipo negociador de Irán", ya que "los negociadores iraníes están diciendo explícitamente que el memorándum no está cerrado aún y que la firma del domingo no va a tener lugar de ninguna manera".
Además, la Guardia Revolucionaria, ha publicado en Telegram que Trump puede estar intentando que la fecha de la firma coincida con la de su 80 cumpleaños, este 14 de junio. "Hay quienes creen que su insistencia se debe a su deseo de utilizar la ocasión simbólicamente y convertirlo en un evento de publicidad personal", han asegurado.
Detalles del borrador del acuerdo
En pararelo, se siguen conociendo detalles del borrador que negocian ambas partes. El texto contempla límites en el programa nuclear de Teherán, la reapertura del estrecho de Ormuz y exenciones estadounidenses a las sanciones petroleras, según ha explicado un alto funcionario iraní a la agencia de noticias Reuters.
Según esta fuente, Estados Unidos se compromete a no imponer nuevas sanciones a Irán hasta que se alcance un acuerdo final. Además, suspenderá las sanciones petroleras a Teherán durante un período determinado, lo que le permitirá vender petróleo y obtener ingresos. En la misma línea se compromete a liberar 25 mil millones de dólares de los activos congelados de Irán, incluso mediante transferencias directas de efectivo, cooperación entre países de la región y líneas de crédito.
Respecto al armamento nuclear, y según esta fuente, Teherán se compromete a no producir ni adquirir armas nucleares. No enriquecerá uranio ni ampliará las instalaciones nucleares hasta que se alcance un acuerdo final.
Crónica internacional - Incertidumbre sobre la posibilidad de un acuerdo entre Irán y EEUU
Mientras, la mediación diplomática para la firma de un acuerdo final continúa. Una delegación de Catar ha viajado este domingo a Irán como parte de esos esfuerzos que pongan fin a la guerra. La agencia ISNA ha indicado que uno de los consejeros del ministro de Exteriores catarí, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, ha llegó a Teherán para “impulsar las conversaciones entre Teherán y Washington”.
Por su parte, la agencia Tasnim ha confirmado la llegada de los cataríes a la capital iraní para tratar los “últimos acontecimientos del proceso diplomático”. Catar es junto con Pakistán uno de los mediadores entre Irán y Estados Unidos para lograr una acuerdo de paz, que todo indica que se firmará pronto aunque se desconoce la fecha concreta.
"Las dos partes juegan al desconcierto"
"Irán está intentando asegurar un calendario y EE.UU. no pone una cuota de tiempo", ha asegurado en el Canal 24 horas Ignacio Gutiérrez, profesor de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid.
"Dentro del acuerdo, Irán va a desmantelar su programa nuclear, pero no se sabe ni cuándo ni cómo. Estados Unidos va a descongelar los fondos, pero nos falta saber cuándo y cómo", ha dicho.
Un experto sobre EE.UU. e Irán: "Las dos partes juegan al desconcierto"
"Hay que ser muy escépticos en esta situación porque ya tenemos antecedentes. Ni siquiera sabemos muy bien a qué acuerdos han llegado. Cada uno lo interpreta a su manera", afirma.
El experto cree que el hecho de que se hable de que el acuerdo se pueda firmar de forma telemática supone una estrategia más dentro del proceso: "Las dos partes juegan al desconcierto. No estamos ante un acuerdo firme, con garantías y con visos de que se vaya a cumplir".