RTVE noticias

El papa pide en Arguineguín hacer "examen de conciencia" por el drama migratorio: "La dignidad humana no tiene pasaporte"

Rodrigo García Melero
10 min.

Convencido de que "la dignidad humana no tiene pasaporte ni pierde valor al cruzar una frontera", León XIV ha pedido este jueves hacer "examen de conciencia" por el drama migratorio al iniciar en Gran Canaria la tercera y última etapa de su visita a España. Ha sido en el puerto de Arguineguín, conocido como el "muelle de la vergüenza" desde que en 2020 llegaron a hacinarse casi 3.000 inmigrantes en plena pandemia de coronavirus. "No podemos acostumbrarnos a contar muertos", ha dicho el papa en un acto ante migrantes, trabajadores y autoridades como el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de Canarias, Fernando Clavijo.

En el evento, denominado "Entre las dos orillas", el líder del catolicismo ha empezado su discurso de forma tajante: "Hoy, junto al mar, la palabra se vuelve concreta: aquí llegan tantas vidas heridas, despojadas de casi todo, pero nunca de su dignidad". Y lo ha acabado igualmente rotundo: "Hoy, aquí, junto al mar, cada vida que llega nos pregunta qué queda de nuestra humanidad. Tarde o temprano, se sabrá si supimos custodiarla o si dejamos que la indiferencia hablara por nosotros".

Con este emotivo acto, León XIV ha cumplido los planes de su antecesor el papa Francisco, que falleció en abril de 2025 sin poder cumplir su deseo de viajar a las islas Canarias para solidarizarse con la crisis migratoria.

"Europa no puede acostumbrarse a cementerios sin lápidas"

Este "drama", ha recalcado Robert Prevost, debe convertirse en "examen de conciencia". Tanto para las "naciones de origen", que a su juicio deben crear "condiciones de paz, justicia y desarrollo" como para las de tránsito, "llamadas a proteger y no a dejar a los débiles en manos de redes criminales". Se ha detenido especialmente en Europa, que "no puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas".

De la comunidad internacional, ha dicho que está "llamada a una cooperación eficaz y perseverante". "También la Iglesia debe dejarse interpelar. La acogida del migrante no puede ser algo secundario ni delegada únicamente a algunos voluntarios", ha agregado, porque "ahí donde Cristo manda callar al mar, la Iglesia no puede permanecer muda ante quienes son abandonados a sus aguas".

El papa en el muelle de Arguineguín: "No son números ni expedientes"

Hoy, según León XIV, existen "monstruos" que acechan estos mares. Y ha enumerado las "mafias que trafican con la desesperación", "tratantes que esclavizan mujeres y niños y la indiferencia de muchos que permiten que los pobres sean tragados por la explotación o por el olvido". Pero la fe, ha recalcado, "no se queda paralizada ante el poder del mar".

"Queridos migrantes", ha expresado: "antes de decirles cualquier otra palabra, quiero inclinarme ante su dignidad. No son números ni expedientes". Su vida "debe ser protegida". Y les ha pedido que "no entreguen su existencia a quienes comercian con ella".

"La dignidad humana exige vías legales y seguras, rescate y asistencia, cooperación real contra los traficantes, protección efectiva a las víctimas, procesos serios de acogida e integración, y políticas que permitan a cada persona vivir con dignidad en su propia tierra", ha sentenciado.

"No podemos acostumbrarnos a contar muertos", ha enfatizado.

El punto más cercano a Europa para lograr una nueva vida

Canarias es el punto más cercano a Europa -entre 100 y 200 kilómetros por mar- para tantos africanos que sueñan con un futuro mejor. En 2020, por las fuertes restricciones sanitarias de la COVID-19, el acceso al puerto de Arguineguín quedó muy restringido en medio de la llegada masiva de cayucos y pateras de lugares como Mauritania, Senegal, Marruecos y el Sáhara. Y la labor de Cáritas fue crucial para el rescate de los náufragos, con alimentos y suministros médicos.

"Cuando empezaron a llegar a la parroquia, la sensación de desbordamiento era inevitable", ha indicado en el acto una de sus voluntarias, María Reyes Alemán, al recordar la avalancha de migrantes que vivió el lugar. 

Los "pequeños gestos, una sonrisa, una mirada puede transmitir esperanza y hacer que alguien se sienta acogido incluso sin compartir el idioma”, ha valorado. Y también ha reconocido que no siempre sintieron la misma empatía en todos los entornos. "Aún así aprendimos a mirar más allá del miedo y de los discursos de deshumanización, respondiendo desde la fe y la fraternidad".

El Hierro, también presente

En su discurso, el pontífice se ha detenido también en otros lugares de las islas que viven habitualmente la tragedia de la migración, como El Hierro: "Esa isla, pequeña en extensión, pero grande en humanidad, ha visto llegar a miles de personas arrancadas de su tierra y confiadas a la fragilidad de un cayuco. Aquí hay personas recuperadas del mar y cuerpos exánimes rescatados de las aguas", ha aseverado.

Por eso, ha subrayado que él "no puede desentenderse" de estos muelles. "La Iglesia no puede desentenderse de estas aguas ni de ningún lugar donde el hambre, la sed, la violencia, el miedo o el exilio sigan hiriendo la dignidad humana", ha añadido.

En 2025, según datos del Ministerio del Interior, a las costas del archipiélago llegaron irregularmente 17.788 migrantes, una cifra alta para esta ruta pero lejos de los dos récords consecutivos de 2023 y 2024, con 39.910 y 46.843 personas, respectivamente. La principal presión la sufrió El Hierro, con en torno al 60 % de las llegadas: 10.600 personas, casi tantas como habitantes tiene la isla (11.993).

La caída del 62 % en las llegadas por la vías canaria -considerada una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo- se atribuye a los esfuerzos por controlar las salidas tras sus recientes acuerdos con la UE y España de los Gobiernos de Marruecos, Mauritania y Senegal, los tres países que en el último quinquenio más pateras y cayucos "enviaban" a las islas.

En una conexión en directo desde el Puerto de La Restinga, en el Hierro, para el especial de La 1, la periodista de RTVE Lorena Gutiérrez ha recordado: "Si Arguineguín pasará a la posteridad como 'muelle de la vergüenza', este será el 'muelle de la humanidad', a parte de ser el que recibe el 60 % de las personas de toda la ruta atlántica". Y ha evocado dramáticos momentos como el del 28 de mayo de 2025, cuando en el momento del desembarco de un cayuco con 150 personas volcó y dejó siete fallecidas: cuatro mujeres y tres niñas.

León XIV ha llegado a las islas, procedente de Barcelona -donde desde el martes ha desarrollado la segunda fase de su visita a España- a las 11.40 hora peninsular. El avión papal ha aterrizado en la Base Aérea de Gando junto a 136 pasajeros, 86 de ellos periodistas.

Allí le han recibido Sánchez y Clavijo. Seguidamente, el papa ha viajado en coche a Arguineguín, ubicado a unos 60 kilómetros y donde ha llegado en torno a las 12.55. Durante la bienvenida de las autoridades, la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, le ha entregado un rosario hecho con madera de pino y aguacatero.

Las primeras palabras del acto han corrido cargo del obispo de la Diócesis Canariense, José Mazuelos, centradas en el drama migratorio. Tras la lectura del Evangelio -el pasaje de Mateo 25, 31-46, conocido como Parábola del Juicio Final, que enseña que al final de los tiempos seremos juzgados por el amor y la caridad-, se ha dado paso al testimonio de, además de la voluntaria de Cáritas, un socorrista marítimo; una víctima de trata de personas y una empresaria latinoamericana.

"Durante estos años, junto a mi equipo, habré rescatado en la mar a más de 20.000 personas. Una cifra que duele, que no se olvida. Todos conocemos la imagen de Canarias de día, pero de noche es otra realidad: mar brava, oscuridad absoluta y embarcaciones frágiles cargadas de vidas", ha afirmado Tito Villarmea, capitán de Salvamento Marítimo en la Guardamar Urania. Su historia está ligada al mar, donde murió su bisabuelo, mientras que su padre y su abuelo, ambos pescadores, tuvieron que ser rescatados mientras faenaban.

Él ahora sigue su tradición, pero salvando vidas. "Estas palabras representan a los más de 1.600 profesionales de Salvamento Marítimo que cuidan la vida en la mar. Yo sólo soy uno de ellos", ha remarcado. Y se ha despedido con un "mensaje de esperanza" para el futuro. "Ojalá no tuviera que rescatar nunca más a ninguna persona. Trabajemos toda la sociedad para que este drama sea menor y construyamos un mundo más justo", ha concluido.

Blessing, víctima de trata: "No me fui de mi país porque quisiera, me fui porque no había otra salida"

"Con 22 años tomé la decisión mas difícil de mi vida. Dejar Nigeria, dejar a mis dos hijas. Quería darles un futuro mejor, que no vivieran lo que yo había vivido", ha dicho una mujer encargada de poner voz a la historia de una víctima de trata que, por seguridad, no ha estado presente.

Ha recalcado que no se fue de su país porque quisiera, sino porque "no había otra salida". Fue captada por la mafia y llevada a España. "Me dijeron que tenia una deuda de 25.000 euros que debía pagar cuando llegara a Europa. Ahí empezó mi cautiverio", ha revelado.

"Cuando llegó el momento de cruzar el mar, vi cómo las personas que salieron antes que nosotros ese mismo día murieron ahogadas", ha agregado. Durante el viaje quedó embarazada de uno de sus verdugos. Y al llegar a España le quitaron al bebé para obligarla a prostituirse.

Pero tras mucho sufrimiento, su vida empezó a cambiar con la ayuda social de la iglesia. "Hay días que la esperanza se hace muy pequeña, pero he aprendido a creer en mí misma de nuevo y que puedo lograrlo", ha afirmado.

También ha contado su experiencia la colombiana María Fernanda López, que ha recordado el "camino lleno de dificultades, aprendizajes y oportunidades" cuando llegó a Las Palmas en 1997. "Llegué con una maleta cargada de sueños, pero también con el peso de haber dejado atrás mi familia, amigos y mi país".

"Los primeros tiempos fueron muy duros, noches en las que no tuve un techo donde dormir, me tocó pasar frío y miedo en la calle. Fueron momentos que pusieron a prueba mi resistencia, dignidad y esperanza pero incluso en esos días oscuros nunca dejé de creer que podía salir adelante si encontraba una oportunidad y trabajaba con honestidad", ha subrayado.

Y la primera oportunidad le llegó en un bazar. Un trabajo "humilde" pero que significó para ella "mucho más que un sueldo". En 2002 llegó el "punto de inflexión" tras ser contratada en una empresa de reformas. Dos décadas de "aprendizaje constante, de observar, equivocarse y mejorar". Y con todo lo aprendido, hace cuatro años decidió montar su propia empresa. "Quiero agradecer profundamente a esta ciudad que me acogió y me permitió crecer y quiero dar esperanza a quienes están pasando momentos difíciles", ha afirmado, para desear que los trámites para quienes llegan sean cada vez "más humanos y agiles".

José Antonio Verona, responsable de Cruz Roja en Arguineguín, agradece a León XIV que visibilice a los migrantes

Después de los testimonios, el papa -que ha deseado que la voz de quienes han hablado en el acto alcanzara a quienes tienen en sus manos "responsabilidades decisivas"- ha recibido de manos de una agente pastoral y de un inmigrante senegalés que estuvo retenido en el muelle en 2020 un obsequio -una pieza del alfarero canario Delfín Díaz a partir de arcillas y arenas volcánicas de Gran Canaria- y ha pronunciado su discurso. A su término, Robert Prevost ha hecho una ofrenda floral en memoria de las víctimas de la migración marítima.

Seguidamente se ha dirigido a una imagen de la Virgen del Monte Carmelo y ha bendecido una cruz hecha con la madera de una embarcación de migrantes. También ha saludado a muchas de las personas que han presenciado el acto.

El papa lleva a cabo una ofrenda floral en el muelle de Arguineguín por los migrantes muertos en el mar

Tras dejar Arguineguín, el papa irá a Las Palmas, donde encabezará un encuentro con obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, seminaristas y agentes de Pastoral en la Catedral de Santa Ana. Ya por la tarde, presidirá una misa en el Estadio de Gran Canaria.