El papa León XIV ha visitado este sábado a las 18:00 horas el centro CEDIA 24 Horas de Cáritas Madrid, un acto cargado de simbolismo en el que ha reivindicado que "la caridad no admite demoras" ante la exclusión social.
En este primer encuentro pastoral de su viaje a España, el Pontífice ha conocido de cerca la realidad de las personas sin hogar en el barrio de Lucero y ha recibido, de manos de su compatriota Elmer León, un cartel artesanal titulado "Bienvenidos al salón de la paz" como signo de esperanza y resiliencia.
El encuentro ha permitido al santo padre escuchar testimonios de superación de quienes han logrado reconstruir sus vidas y reafirmar el compromiso de la Iglesia con los más vulnerables en un entorno que el cardenal José Cobo ha definido como una "puerta inmensa en misericordia".
Peruanos en Madrid, esperando al papa León
"Estoy entre vosotros como un madrileño más"
Durante su histórica visita al centro Cedia, Robert Prevost ha conmovido a los presentes al sumarse al arraigado sentir de la capital, una sintonía que él mismo ha justificado evocando las palabras de bienvenida del cardenal José Cobo: "Como ha dicho su eminencia, quien está en Madrid es de Madrid y, por tanto, yo también estoy entre vosotros como un madrileño más", ha confesado el pontífice con cercanía, expresando de inmediato su gratitud con un sincero "gracias, Madrid, por esta bienvenida".
Tras este gesto de arraigo local, el santo padre ha conectado su identidad madrileña de adopción con el compromiso social de la Iglesia en la región, advirtiendo con firmeza que "no es posible olvidar a los pobres si no queremos salir fuera de la corriente viva de la Iglesia que brota del Evangelio".
Asimismo, ha lamentado profundamente que la caridad sea a veces despreciada "como si se tratase de la fijación de algunos y no del núcleo incandescente de la misión eclesial", un fenómeno que, según ha denunciado, evidencia la urgente necesidad de retornar a las Escrituras para evitar caer en las trampas de la "mentalidad mundana".
El abrazo de dos "Leones": la historia de Elmer
Uno de los momentos más emocionantes de la jornada ha sido el protagonizado por Elmer León Calderón, un peruano de 60 años cuya vida es un testimonio de la dureza de la exclusión y la fuerza de la fe.
Natural de Junín y afincado durante décadas en Lima, Elmer regentaba su propio restaurante y gestionaba negocios antes de que la inestabilidad en su país le empujara a buscar un futuro mejor en España hace cuatro años. Sin embargo, al aterrizar en Madrid, fue víctima de una estafa por parte de sus propios compatriotas, lo que le dejó sin dinero, sin techo y sin red de apoyo.
Durante tres meses, su hogar fue una esquina en la Vía Carpetana, donde sobrevivía con dos panes y cuatro litros de agua al día mientras trabajaba como jornalero en la construcción, donde se ganó el apodo de "la máquina humana". El esfuerzo extremo le hizo pasar de 135 a 114 kilos y le provocó graves problemas de salud que derivaron en cinco operaciones.
Fue en 2023 cuando encontró refugio en el Cedia, lugar que él mismo bautizó como el "Salón de la Paz". Al entregar su regalo al papa a través de su guardaespaldas, Elmer ha expresado su emoción: "Yo soy León, él es León. Llevamos la misma sangre".
Testimonios de vida: Niurka, Khadry y Alicia
El acto ha dado voz a quienes normalmente no la tienen. Niurka, una abogada cubana de 33 años, ha emocionado a los presentes al presentarse con sus mellizos, Ares y Atenea, nacidos tras un periodo de gran angustia en el que la Iglesia fue su único refugio. "Hoy miro a mis hijos y sé que podemos tener un futuro", relató tras entregar al papa dos lazos como símbolo de la vida que brota en la adversidad.
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También ha intervenido Khadry, un joven senegalés que llegó a España en plena pandemia y que hoy, tras regularizar su situación y encontrar empleo, ha entregado al papa una réplica de su tarjeta de residencia.
Por su parte, la voluntaria Alicia ha entregado unas sandalias al pontífice, representando el camino compartido y el servicio humilde de las miles de personas que sostienen la acción social en Madrid.
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Un gesto de continuidad: la primera cita al papa Francisco
Durante su recorrido por las instalaciones, León XIV ha protagonizado un momento de especial calado institucional y espiritual al firmar en el libro de honor del centro: "Dejaos interpelar por la mirada de quienes necesitan vuestra ayuda".
Este acto ha servido para que el pontífice hiciera la primera referencia de este viaje a su predecesor, el papa Francisco, al compartir espacio su firma con la carta manuscrita que Jorge Bergoglio envió años atrás a los usuarios del Cedia en respuesta a una misiva colectiva.
Con este gesto de continuidad, León XIV ha querido subrayar que la Iglesia de Madrid y el Vaticano caminan en la misma dirección en su opción preferencial por los pobres, uniendo su voz a la de Francisco en la defensa de quienes habitan en las "periferias existenciales".
Para los usuarios del centro, saber que ambos papas han tenido presentes sus historias ha sido un bálsamo de dignidad que refuerza el sentimiento de pertenencia a una "gran familia".
Los ocho minutos más intensos del CEDIA
A pesar de la magnitud del evento, la visita del pontífice ha estado medida al segundo, con una duración de exactamente ocho minutos en las zonas interiores del recurso. León XIV, despojándose de la muceta roja de autoridad que lució por la mañana para vestir una sencilla sotana blanca, fue recibido por un antiguo usuario en la puerta.
Su primer destino fue la zona residencial de noche, donde en la intimidad de las habitaciones escuchó durante un minuto y medio el testimonio directo de tres personas en situación de calle, una de ellas era Elmer León.
Posteriormente, el papa se desplazó al comedor, un espacio que la dirección del centro considera "terreno sagrado", para compartir una merienda con otros 15 residentes durante cinco minutos.
En este breve pero intenso intercambio, el papa no solo ha repartido bendiciones, sino que ha ejercido una escucha activa, reafirmando que para la Iglesia cada persona es "protagonista de su propio cambio".
La caridad frente a las "ideologías mundanas"
En el patio del centro, ante la presencia de los ministros Félix Bolaños y Pablo Bustinduy, León XIV ha pronunciado un discurso de hondo calado social. El pontífice ha advertido contra el peligro de que los cristianos se dejen contagiar por "ideologías mundanas o posicionamientos políticos y económicos" que derivan en generalizaciones injustas sobre la pobreza.
Ha sido tajante al afirmar que "la limosna no es beneficencia" y que el ejercicio de la caridad debe brotar directamente del Evangelio.
"No es posible olvidar a los pobres si no queremos salir fuera de la corriente viva de la Iglesia", aseguró el papa, quien agradeció las experiencias compartidas por los usuarios, calificándolas de "dolorosas pero llenas de luz".
Para el santo padre, cada encuentro con el necesitado es un kairós, un momento de gracia único que la sociedad no puede permitirse posponer.
Cáritas Madrid: el pulmón de la solidaridad en datos
La visita papal supone un espaldarazo a la ingente labor de Cáritas Madrid, que en 2024 invirtió 35,7 millones de euros para atender a más de 106.000 personas.
Según los datos de su última memoria, el 85% de estos fondos proviene de aportaciones privadas, lo que refleja la solidaridad de la sociedad madrileña. El perfil de la pobreza en la capital es mayoritariamente femenino (57%) y joven, con un preocupante 30% de menores atendidos.
La vivienda se confirma como la principal "herida" social, absorbiendo el 58% de las ayudas directas. Pilar Algarate, secretaria general de la entidad, ha destacado que el Cedia, con sus 70 plazas de día y 67 de noche, logra que el 80% de quienes realizan un proceso intensivo no vuelvan a dormir en la calle. El centro es un espacio de "entrenamiento" para recuperar la autonomía y la dignidad.
Un "terreno sagrado" para reconstruir vidas
El director del centro, Juan José Gómez Escalonilla, ha recordado durante la visita la fragilidad de la condición humana con una metáfora: la vida es como un malabarista con un plato que gira; un divorcio o un despido pueden hacernos caer del palo y quedar descartados.
"Estamos a seis grados de distancia de cualquier persona que vive en la calle", ha advertido, subrayando la importancia de centros como el CEDIA que abren las 24 horas, los 365 días del año.
Niña Pastori interpreta "Incomparable" ante el papa León XIV en Madrid
El broche final al encuentro lo puso la música de Niña Pastori, quien ya cantó para Juan Pablo II en 2003 y que hoy ha dedicado una pieza cargada de sentimiento a los usuarios y trabajadores.
Antes de partir hacia la Plaza de Lima para la vigilia con jóvenes, el papa ha recibido el "Árbol de la Esperanza", una talla de madera realizada por el Centro de Tratamiento de Adicciones donde cada hoja representa un deseo de libertad y dignidad.