El MV Hondius, el crucero de lujo donde se desencadenó una alerta sanitaria por un brote de hantavirus que se ha cobrado la vida de tres personas, abandonó el lunes 11 el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, en dirección a Rotterdam (Países Bajos).
Con el desembarco de 125 personas (todos los pasajeros y una parte de la tripulación) terminaba una operación internacional coordinada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para socorrer al barco con 143 personas a bordo, de 23 nacionalidades distintas, entre ellas 14 españoles.
Los evacuados están ahora de vuelta en sus países, donde deben guardar cuarentena. Los españoles lo hacen en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid, donde uno ha dado positivo.
Hasta el 13 de mayo, son en total 10 casos positivos relacionados con el brote, incluyendo a las tres víctimas mortales.
Esta es la cronología de un viaje que empezó como una aventura en las latitudes más extremas del mundo a bordo de un crucero de lujo, y ha acabado como una crisis sanitaria internacional.