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Cuando el sistema es el problema: Amnistía señala a los gobiernos "depredadores" de derechos humanos

  • Irán, Estados Unidos, Israel o Rusia figuran en la lista negra de la ONG, que presenta su informe anual

  • La jefa de Amnistía Internacional insta a Sánchez a seguir hablando "alto y claro" y sin "doble rasero"

Daniel Herrero
5 min.

La erosión de los derechos humanos no llega desde "los márgenes del sistema". Así al menos lo concluye la ONG Amnistía Internacional, que identifica una tendencia internacional de "gobiernos depredadores" dispuestos a perpetrar abusos y a imponer a toda costa sus respectivas ideologías e intereses y ante los que, advierte, no cabe la equidistancia ni la tibieza, puesto que está en juego el futuro de la humanidad.

"Nos enfrentamos al momento más difícil de nuestra época", sentencia la secretaria general de Amnistía, Agnès Callamard, con motivo del informe anual sobre La situación de los derechos humanos en el mundo, que evalúa a un total de 144 países. Callamard subraya que este informe "va más allá de la simple advertencia de un colapso inminente", puesto que "documenta uno que ya está en marcha" y del que culpa a gobiernos y a actores empresariales.

Amnistía Internacional examina en su análisis el año 2025, pero sin dejar de lado la actualidad, ya que entiende que la reciente escalada del conflicto en Oriente Medio ejemplifica la "deriva hacia la ilegalidad". Los "ataques ilegales" de Israel y Estados Unidos contra Irán, primero, y las "represalias indiscriminadas" de este último, después, han agudizado el sufrimiento de la población de toda la región y acarreado efectos colaterales para la mayor parte del planeta.

"Es lo que pasa cuando las normas, el marco jurídico y las instituciones que con tanto esfuerzo se construyeron para salvaguardar la humanidad se eliminan con el objetivo de dominar", lamenta Callamard, al señalar por escrito a "poderosos" actores que sólo buscan "conseguir control, impunidad y beneficios". Potencias como Rusia, acusada de seguir bombardeando infraestructuras civiles en Ucrania, o Estados Unidos, señalada también por la "ejecuciones extrajudiciales" perpetradas en sus bombardeos sobre presuntas narcolanchas en el mar Caribe y el océano Pacífico.

Pancarta con la imagen de Trump y de Netanyahu durante una protesta contra la guerra en Corea del Sur EFE/EPA/JEON HEON-KYUN

Sin embargo, todos los países tienen en mayor o menor medida algo que mejorar. En el caso de España, Amnistía Internacional alerta de los desahucios, de las restricciones "desproporcionadas" al derecho de reunión, de la escasa protección a los menores migrantes no acompañados y del incumplimiento de los compromisos en materia de prevención y gestión del riesgo de inundaciones.

Amnistía Internacional señala como gobiernos "depredadores" a EE.UU., Israel o Rusia

¿Cuál es la alternativa?

Si no se respetan los derechos humanos, ¿qué queda en un mundo "sin brújula moral"? "¿Qué alternativa ofrecen los matones y depredadores al imperfecto experimento global que tan empeñados están en destruir?", se pregunta Callamard, al vislumbrar un nuevo orden mundial que "da la espalda a la justicia racial, de género y climática" y, además, "se mofa de ellas". "Trata a la sociedad civil como un enemigo común y rechaza la solidaridad internacional. Se basa en silenciar la disidencia, instrumentalizar el Derecho y deshumanizar a quienes consideran 'los otros'", alerta.

La movilización de la denominada generación Z contra gobiernos de distintos países ejemplifica la capacidad de los ciudadanos de revolverse ante las injusticas, pero Amnistía pone el foco también en la responsabilidad de los gobiernos. Así, lamenta por ejemplo que la UE y la mayoría de Estados europeos no hayan actuado con decisión para detener el "genocidio" de Israel en la Franja de Gaza o promulgar leyes que protejan a figuras públicas sancionadas por Estados Unidos como los miembros de la Corte Penal Internacional (CPI).

La organización apunta a líderes con nombre y apellidos, pero reconoce que tras ellos subyace "algo mucho más agresivo, más feroz", unas "raíces mucho más profundas" que no quedarán cortadas con el final de mandatos de dirigentes como Donald Trump o Vladímir Putin. "No somos ingenuos, sabemos que hay una lucha más profunda y más larga para erradicar ese veneno que ha ido infectando a las sociedades", ha dicho Callamard durante la presentación del informe en Londres.

Además, existe el riesgo de réplica, ya que la generalización de ciertos abusos por parte de algunos gobernantes, incluso de países que siempre han sido percibidos como referentes mundiales, "está dando más fuerza a otros con conductas parecidas". Sin límites, el riesgo de imitación cunde y, con él, el virus puede expandirse.

Entre el silencio y la complicidad

La secretaría general de Amnistía lamenta que "muchos dirigentes mundiales se han mostrado excesivamente sumisos ante los ataques contra el derecho internacional y el sistema multilateral" y añade: "No hay excusa para su silencio y su inacción". Tampoco caben diferentes reacciones a actos similares, agrega, puesto que "los dobles raseros y el cumplimiento selectivo del derecho internacional han debilitado el sistema y la rendición de cuentas multilaterales".

Callamard ha puesto en valor el papel del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a quien ha descrito como "el único gobernante que en todos los escenarios ha hablado de rendición de cuentas", sin "doble rasero". Por ello, le ha instado a "seguir hablando alto y claro" y le ha recomendado que contacte con otros líderes para avanzar en un "espacio de resistencia".

El silencio, recalca, no tiene cabida cuando el desafío es tan grande. "Apaciguar a los agresores es echar leña a un fuego que acabará quemándonos a todos e incendiando el futuro de las generaciones venideras”, sentencia Callamard.