El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comparecido ante la nación en un discurso televisado en el que se esperaba que diese un gran anuncio sobre el futuro más inmediato de la guerra que, junto a Israel, inició con los ataques a Irán el 28 de febrero. Esa comunicación no ha llegado y los vaticinios de un posible alto el fuego que se comentaban desde que la portavoz de la Casa Blanca, Caroline Leavitt, anunciase esta comparecencia han caído al término de un deslavazado despacho marcado por los alardes hacia el poderío estadounidense a nivel mundial.
El mandatario republicano ha presumido de que Estados Unidos ha logrado en Irán "victorias rápidas, decisivas y abrumadoras" desde que comenzó a realizar ataques contra la República Islámica el pasado 28 de febrero. "Gracias a los avances que hemos logrado, puedo afirmar esta noche que vamos camino de completar todos los objetivos militares de Estados Unidos en breve, muy breve", ha trasladado el inquilino de la Casa Blanca, que ha amenazado a la nación persa con una nueva oleada de "fuertes" ataques durante las próximas "dos o tres semanas".
Discurso íntegro de Trump: elude dar grandes anuncios en su mensaje a la nación
Por el momento, ha aclarado que las conversaciones con los negociadores iraníes "continúan". "El cambio de régimen no era nuestro objetivo. Nunca hablamos de un cambio de régimen. Sin embargo, se ha producido un cambio de régimen, dado que todos sus líderes originales han muerto", ha afirmado con respecto a la muerte de importantes figuras del Gobierno iraní (entre ellos el líder supremo Alí Jameneí) y los interlocutores con los que está tratando ahora Washington, aparentemente el presidente del parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf.
"En estas últimas cuatro semanas, nuestras fuerzas armadas han logrado victorias rápidas, decisivas y abrumadoras en el campo de batalla; victorias como pocas personas han visto jamás", ha destacado a su vez el republicano. Al inicio de su esperado discurso, el mandatario ha aseverado que tras el ataque de junio pasado contra instalaciones militares iraníes, Teherán estaba reconstruyendo su programa de misiles y podría haber alcanzado territorio estadounidense, un extremo del que los expertos desconfían. "Por eso tuvimos que acabar con ellos", ha zanjado.
Entre los objetivos estadounidenses en el país persa, se encuentran "la destrucción de misiles balísticos, la aniquilación de su armada, asegurar que sus grupos terroristas afines ya no puedan desestabilizar la región y garantizar que Irán nunca pueda obtener un arma nuclear", señalan las fuentes de la Casa Blanca a EFE.
Estados Unidos no necesita el estrecho de Ormuz
Tras el comienzo de los bombardeos conjuntos con Israel sobre Irán el pasado 28 de febrero, Irán ha mantenido cerrado parcialmente el estrecho de Ormuz, por donde pasan buena parte de los hidrocarburos que se exportan en el mundo, lo que está deparando un duro golpe a la economía global y consecuencias catastróficas para algunos países importadores.
El cierre de Ormuz amenaza cada vez más el suministro de petróleo
Desde que empezó la guerra, el Dow Jones ha perdido un 5,5% acumulado y el galón de gasolina en EE.UU. se ha encarecido más de un 30% hasta superar los 4 dólares por primera vez desde 2022. Sin embargo, Donald Trump ha asegurado ante los estadounidenses que están sufriendo por el encarecimiento del combustible que su país "nunca ha estado mejor preparado económicamente para enfrentar esta amenaza".
Trump ha dedicado además parte de su discurso a cargar contra aquellos países que no han querido apoyar la guerra ni enviar activos militares para proteger el tráfico marítimo en Ormuz, aunque ha evitado mencionar la OTAN en su discurso después de decir en dos entrevistas que medita retirar a EE.UU. de la Alianza por su falta de respaldo.
"A aquellos países que no logran conseguir combustible -muchos de los cuales se niegan a involucrarse en la decapitación de Irán-, hemos tenido que hacerlo nosotros mismos", ha iniciado el mandatario, "tengo una sugerencia. Número uno: compren petróleo a EE.UU. Tenemos en abundancia. Tenemos muchísimo. Y número dos: reúnan ese valor que han postergado. Deberían haberlo hecho antes. Deberían haberlo hecho junto a nosotros, tal como les pedimos: vayan al estrecho, simplemente tómenlo, protéjanlo y utilícenlo para ustedes mismos. Irán ha quedado, en esencia, diezmado", ha concluido.
Baja popularidad de Trump
A lo largo de este miércoles ha habido mucha especulación sobre el contenido del discurso del presidente, que llega en un momento delicado en el que su popularidad está bajo mínimos. Promedios nacionales recientes sitúan a Trump en torno al 37-43% de aprobación y cerca de 55-59% de desaprobación.
Trump había afirmado este miércoles que Irán le ha solicitado un "alto el fuego" y ha señalado que considerará esa posibilidad una vez que el estrecho de Ormuz haya sido reabierto. "El nuevo presidente del régimen iraní, mucho menos radicalizado y mucho más inteligente que sus predecesores, ¡acaba de pedir un alto el fuego a los Estados Unidos de América! Lo consideraremos cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado", ha asegurado en la plataforma Truth Social, sin especificar a qué líder iraní se refiere.