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Trump plantea la posibilidad de optar por una "toma de control amistosa" de Cuba

  • La tensión entre ambos países creció tras un enfrentamiento en las costas de la isla que dejó cuatro muertos

  • El presidente estadounidense insiste con que ya se conversa con el Gobierno de Díaz-Canel para llegar a un acuerdo

RTVE.es
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Donald Trump ha afirmado este viernes que Estados Unidos podría optar por una "toma de control amistosa de Cuba", en medio del delicado escenario diplomático que viven ambos países por el bloqueo energético impuesto por Washington y el enfrentamiento a tiros el pasado miércoles de los tripulantes de una embarcación procedente de Florida con la guardia fronteriza cubana, que dejó cuatro muertos.

"Ellos no tienen nada ahora, pero están hablando con nosotros y tal vez podamos hacer una toma amistosa de Cuba. Podríamos terminar con una toma de control amistosa de Cuba después de muchos, muchos años", ha declarado a la prensa el presidente estadounidense en la Casa Blanca. Y ha dicho que el secretario de Estado, Marco Rubio, está abordando el asunto a "muy alto nivel".

El mandatario ha agregado que Cuba está en "serios problemas" y que EE.UU. podría hacer algo "muy positivo" para los ciudadanos cubanos en el exilio y los que todavía residen en el país. "Desde pequeño, he oído hablar de Cuba. Todos querían un cambio, y puedo ver que eso está sucediendo", ha expresado.

"Como saben, no tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen comida. Y ahora mismo es una nación en serios problemas, y quieren nuestra ayuda", ha remarcado.

Crece la tensión entre EE.UU. y Cuba tras un enfrentamiento en las costas de la isla que deja cuatro muertos

Cuatro muertos en las costas de Cuba

Este jueves, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que, aunque su país "no agrede ni amenaza", se defenderá "con determinación y firmeza" frente a "cualquier agresión terrorista y mercenaria" que pretenda afectar su "soberanía y estabilidad nacional", después de que en la víspera cuatro tripulantes de una lancha rápida procedente de EE.UU. murieran en un tiroteo con la Policía cubana en aguas territoriales de la isla. El régimen cubano aseguró que la intención de sus ocupantes era realizar una "infiltración" en el país "con fines terroristas", y EE.UU. avisó ese día de que responderá "en consecuencia" cuando se tengan todos los detalles sobre el operativo.

Según informó el miércoles el Ministerio del Interior cubano, los diez ocupantes de la lancha interceptada eran cubanos residentes en los Estados Unidos. Al menos uno de los fallecidos y uno de los seis heridos en el buque eran ciudadanos estadounidenses, mientras que el resto podrían ser residentes legales permanentes.

El Ejecutivo cubano afirmó que pidió a EE.UU. contribuir al esclarecimiento del incidente, e indicó que las autoridades estadounidenses mostraron "disposición a cooperar". El diario The New York Times publicó que la embarcación atacada no integraba ninguna flotilla policial estadounidense.

El suceso elevó la tensión con Washington, que en los últimos dos meses ha reforzado las presiones a la isla con un mayor bloqueo energético y amenazas arancelarias a los países que pretendan vender petróleo a la isla. Sin embargo, el pasado miércoles, mismo día del incidente, el Gobierno estadounidense relajó el bloqueo petrolero y autorizó la reexportación de crudo venezolano a la isla, con ciertas restricciones y a través del sector privado.

Cuba niega las conversaciones

Ya la semana pasada, Trump desveló que Rubio estaba "hablando con Cuba" sobre un "acuerdo" y consideró "no necesaria" una operación militar como la de Venezuela.

Sin embargo, y al menos públicamente, el Gobierno de Díaz-Canel ha negado hasta ahora que se esté dando algún tipo de conversación al respecto, más allá de los contactos habituales por temas migratorios. A principios de febrero, el mandatario cubano aseguró que el Ejecutivo estaba dispuesto a entablar un diálogo con EE.UU., pero "sin presiones, sin precondicionamientos, en una posición de iguales y de respeto a nuestra soberanía".

Ese mismo día, el presidente de la isla anunció un plan por "desabastecimiento agudo de combustible" ante las presiones de EE.UU. "Vamos a vivir tiempos difíciles. Estos, en particular, son muy difíciles", reconoció.

Las relaciones entre La Habana y Washington, marcadas desde hace décadas por el embargo impuesto por EE.UU., entraron en un nuevo delicado momento tras el ataque militar de EE.UU. a Venezuela del 3 de enero pasado, en el que Washington capturó al presidente venezolano, Nicolás Maduro, acusado de narcoterrorismo, e inició una suerte de tutelaje del país caribeño, con la chavista Delcy Rodríguez como presidenta interina.

De esa manera, Venezuela, país petrolero, dejó de hacer los envíos regulares de crudo a Cuba que sostenían la maltrecha economía de la isla, que arrastra años de una grave crisis y escasez de alimentos, medicinas y combustible.

Cuba, al borde del colapso: necesita 1000.000 barriles diario como mínimo

Supuestas reuniones de cargos estadounidenses con el nieto de Raúl Castro

Según el diario Miami Herald, miembros del equipo de Marco Rubio mantuvieron el miércoles pasado un encuentro secreto con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como El Cangrejo. Es el nieto del expresidente Raúl Castro, de quien sería el guardaespaldas más cercano. También es sobrino del jefe de la Inteligencia y la Contrainteligencia de Cuba, Alejandro Castro. No ocupa ningún cargo oficial en el Gobierno ni en el Partido Comunista de la isla.

El Departamento de Estado habría aprovechado la cumbre de la Comunidad del Caribe (CARICOM) en San Cristóbal y Nieves , en la que participó Rubio, para propiciar el encuentro, en el que se desconoce si estuvo el secretario de Estado. El diario de Miami dice que "múltiples fuentes con conocimiento de la reunión, que pidieron el anonimato", señalaron que tuvo lugar en un hotel cercano a donde se llevó a cabo la cita de líderes caribeños.

El foco de las discusiones, dijeron algunas fuentes al Miami Herald, fue la posibilidad de "aliviar lentamente las sanciones estadounidenses a cambio de que los líderes cubanos implementen cambios en la isla 'mes a mes'". Asimismo, un diplomático dijo a esa misma publicación que, en conversaciones privadas, Rubio remarcó que "las conversaciones con el Gobierno cubano estaban muy avanzadas y que no querían hacer nada que prolongara el régimen" y "parecía estar bastante seguro de que estaban cerca de llegar a un acuerdo".