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El 'Blue Monday' no es el día más triste del año, es un bulo

Marta Portero , VerificaRTVE
5 min.

Cada inicio de año en redes sociales e Internet vuelve a hablarse del 'Blue Monday' como si fuera el día más triste del año y tuviese lugar el tercer lunes de enero. Es un bulo, no existe evidencia científica que respalde su existencia. Se trata de un concepto de marketing que ha ido circulando desde hace dos décadas. Te lo explicamos con la ayuda de psicólogos del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid y de la Universidad Pontificia de Comillas, quienes advierten de sus riesgos para la salud mental y los factores que pueden afectar a nuestro estado de ánimo en enero.

Origen comercial, no científico

El término 'Blue Monday' nació en 2005 como parte de una campaña publicitaria de la agencia de viajes Sky Travel para impulsar sus ventas durante el mes de enero. Esta estrategia de marketing atribuyó a Cliff Arnall, un psicólogo británico, la creación de una presunta fórmula científica que identificaba el día más deprimente del año teniendo en cuenta distintos factores, como la meteorología, las deudas o el tiempo transcurrido desde la Navidad. Entonces, medios de comunicación, como la cadena NBC, se hicieron eco.

Un año después, The Guardian y otros medios desmentían esta fórmula. En 2010, en The Telegraph, el propio Arnall animó "a refutar la idea de que es el día más deprimente y a utilizarlo como trampolín para hacer las cosas que realmente importan en su vida". La comunidad científica considera que la fórmula es "arbitraria y carece de base científica".

Jose Ortiz Gordo, psicólogo en Rookie Soul del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid (COPM), ha explicado a VerificaRTVE que "no tiene base científica sólida, no cumple unos criterios mínimos de investigación y su origen es comercial". Sostiene que se trata de una "ecuación mediática que mezcla variables que no se pueden sumar con sentido, como la motivación, las deudas o el clima. Suena matemático, pero no es ciencia: es marketing con calculadora".

La cuesta emocional de enero

En el primer mes del año diversos factores externos pueden afectar nuestro estado de ánimo. Sin embargo, los psicólogos coinciden en que cada persona reacciona de manera distinta, por lo que no es posible que el ánimo general coincida en un único día. Estos son algunos de los factores que apuntan los expertos:

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Este especialista del Colegio de la Psicología destaca que la suma de estos factores "no afecta igual a todo el mundo" porque cada persona tiene "una salud mental previa y diferentes estilos de vida, apoyos, horarios y situaciones económicas". Deja claro que "no tiene sentido científico ni clínico que todo esto explote en 24 horas". Añade que sí puede existir un periodo con más factores acumulados para algunas personas, pero "un tercer lunes como fenómeno universal es claramente 'fake'", concluye.

Riesgos para la salud mental

Para Jose Ortiz, el 'Blue Monday' puede tener efectos negativos en la forma en la que entendemos la tristeza o el malestar. Por ejemplo, "se puede confundir un bajón normal con una depresión clínica o viceversa", explica. También cree que puede provocar el efecto de la "profecía autocumplida que implica que algunas personas se autoobservan más y acaban confirmando el guion". También puede alimentar la culpa y la vergüenza porque el problema no es sentir tristeza, sino sentir que no tienes permiso para sentirla".

Como consecuencia, se incrementan los riesgos para la salud mental. El principal es "convertir la salud mental en evento cuando en realidad es proceso", señala Ortiz. Esto puede conllevar a descuidar la salud mental; posponer pedir ayuda porque se piensa que "es enero y ya se pasará" o fomentar el autocuidado superficial que no sustituye buenos hábitos de vida. "El malestar emocional no necesita un lunes para existir, ni una campaña para ser atendido".

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Cardell critica la estrategia comercial que aprovecha la presión social por ser feliz, a lo que algunos llaman "happycracia". Según el especialista, muchas empresas venden productos asociados a la felicidad, pero ninguna experiencia concreta garantiza bienestar duradero porque "para cultivar la felicidad se necesita ir sembrando y cultivando poco a poco otras áreas de la vida, que no es algo tan inmediato como comprar un producto".