¿Qué propiedades pueden tener un cangrejo o una gamba susceptibles de ser aplicadas a la medicina? La respuesta está en el quitosano, un componente de sus caparazones o cáscaras. "El quitosano tiene muchísimas propiedades, como antiinflamatorio, como antibacteriano y también como antiviral", ha explicado en Las Mañanas de RNE la investigadora del CSIC, Julia Revuelta.
Este descubrimiento, un nuevo antiviral de origen natural, ha demostrado ser eficaz durante el estudio en diversas cepas de covid-19 (SARS-CoV-2) y con el virus respiratorio sincitial (VRS).
El estudio ha sido fruto de la colaboración de siete centros de investigación y juntos buscan que este antiviral sea útil también con otros tipos de virus respiratorios. Los centros que participan del estudio, que sigue en marcha, son: el Instituto de Química Orgánica General (IQOG-CSIC), el Instituto de Biología Integrativa de Sistemas (I2SysBio, CSIC-UV), el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) y el Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV), junto al Centro de Investigación Biomédica en Red en Enfermedades Raras (CIBERER) y el Centro de Investigación Cooperativa en Biomateriales (CIC biomaGUNE).
¿Cómo han conseguido desarrollar este compuesto?
"Es una modificación química en la que se introduce un grupo sulfato sobre la molécula, para que mimetice la estructura de los sulfatos de parano; que son polisacáridos naturales que se encuentran en las células. En principio nosotros lo habíamos diseñado para que fuera eficaz antes de la infección, pero después de realizar las pruebas hemos visto que también en pacientes infectados podría ser útil", ha declarado la doctora en química.
De momento el polímero se ha probado exitosamente en ratones, pero los resultados concluyen un alto grado de efectividad y que el compuesto no solo es capaz de inhibir la infección, sino también de interrumpir la proliferación de diversas cepas de covid-19 (la administración antes de la infección redujo la carga viral en más de seis órdenes de magnitud) y diversas variantes de virus respiratorio sincitial (VRS).

Un cangrejo fantasma en posición defensivao GETTY
La investigadora ha estimado cuándo podría concluir la fase de desarrollo en humanos, si todo va bien. "Nos falta realizar ensayos clínicos en humanos, esta es una de las limitaciones que actualmente tenemos. Pensamos que, si los ensayos tuvieran éxito, en un par de años podríamos obtenerlo". Revuelta ha añadido que tras reiteradas pruebas y dado el origen natural de este compuesto, no han podido determinar la dosis máxima de toxicidad, porque no la han encontrado. Esto se traduce en que el antiviral se podría aplicar de forma reiterada, sin riesgo para el paciente.
¿Y cómo se aplicaría?
Los antivirales se pueden administrar de diversas formas: oral, intravenosa, intranasal, cutánea…, como ocurre en el caso de otros medicamentos. En este caso, la idea de los investigadores del CSIC es que sea de la forma más sencilla posible: "O bien un spray nasal, que nos permitiría prevenir la infección, ya que al aplicárnoslo crearíamos una barrera en la nariz que impediría la entrada del virus. O también mediante aerosoles, que se emplearían para los pacientes que ya están infectados y que podrían aplicarse para que llegaran directamente al pulmón".
Parte del atractivo de este nuevo antiviral, residiría en la facilidad de obtención para que en casos de extrema necesidad (como una futura pandemia al estilo de la del covid-19), la población sanitaria podría protegerse de una forma efectiva y rápida frente a las infecciones respiratorias. "Se trata de un compuesto que puede ser fácilmente escalable, lo que nos permitiría su obtención; porque esto es muy importante de cara a su comercialización y que además [...] no presenta ninguna toxicidad y además estamos haciendo ensayo frente a otros virus, lo que nos podría llevar al desarrollo del compuesto frente a múltiples virus", ha concluido la miembro de IQOG-CSIC.