Abordar el problema del suicidio exige "un cambio social amplio" que pasa por tener un nuevo enfoque donde la sociedad "abandone discursos sesgados, erróneos, deshumanizados y dañinos sobre el suicidio" para que las personas se atrevan a pedir ayuda. Es necesario un cambio de narrativa, explica el psicólogo clínico y experto en prevención del suicidio, coordinador de la Unidad de Prevención del Suicidio del Hospital Universitario Costa del Sol, Miguel Guerrero Díaz. Cada 10 de septiembre, se celebra el Día de la Prevención del Suicidio y este 2024 el lema es Cambiando narrativas.
Desde hace años, el suicidio es un problema social y sanitario en España, ya que es la segunda causa de muerte externa y la primera entre los jóvenes, según los últimos datos del INE. En su último informe registraron que 3.952 personas se quitaron la vida en nuestro país en 2023, aunque supone un 6,5% menos que en 2022, el especialista en psiquiatría de la Clínica Universidad de Navarra, Enrique Aubá, pide precaución y estudiar los datos para ver la tendencia de los próximos años.
Cambiar narrativas es combatir ciertos mitos y tabúes que los expertos aseguran que han ido calando en la sociedad. La persona que se suicida no es cobarde, no quieren llamar la atención, no es "un acto de libertad", y sí existían alternativas y formas de aliviar su sufrimiento. Los expertos nos ayudan a desmontar los mitos relacionados con esta lacra y conseguir cambiar el discurso en torno al suicidio.
- "Los intentos de suicidio son una llamada de atención"
Con esta errónea narrativa lo que se está trasmitiendo, explica a RTVE.es el doctor Enrique Aubá, es que no hay que prestar atención a los intentos, ya que "en realidad uno no lo quiere hacer". Sin embargo, cuando una persona realiza una tentativa de suicidio está en una situación de extremo sufrimiento y, según el experto, está pidiendo ayuda.
- "La persona que realmente quiere acabar con su vida no da señales"
Aubá expone que esta frase es incorrecta, puesto que se estima que "más del 90% de las personas que se quitan la vida lo han anunciado antes, en algún momento". Aunque este psiquiatra reconoce que es "muy difícil predecir la conducta suicida", dado que siete de cada diez personas que "comenten un intento de suicidio" no tenían pensado hacerlo una hora antes. Esto es debido a los factores de riesgo ―trastornos mentales o alteración mental psicológica transitoria, consumo de tóxicos y situación socioeconómica y familiar desfavorable― a los que estas personas están expuestas.
Informe Semanal - Saliendo del laberinto
- "Hablar del suicidio incita a otras personas a hacerlo"
Durante un tiempo hubo un pacto de silencio en España con el que en los medios de comunicación no se hablaba sobre el suicidio para evitar el 'efecto llamada'. El problema, para este experto en salud mental, no es hablar del suicidio, sino hacerlo mal. "Hay que comunicar bien sobre el suicidio con una intención no sensacionalista ni alarmista, sino para prevenir", indica.
Para ello, este experto recomienda que desde los medios no se justifique el suicidio. Hay ocasiones que cuando se habla sobre el suicidio "hablamos de este como la salida" que tenía esa persona a sus problemas. "Es un error porque personas que se pueden ver en las mismas pueden sentirse llamadas también a suicidarse", asegura.
A su vez, aconseja que, desde el punto de comunicación, se normalice que "las personas tengan ideas de suicidio de vez en cuando". Para él hay que hacerlo para no asustarse y saber reconocer si necesitas ayuda, ya que "hay personas que les da vergüenza, no lo procesan psicológicamente" y esto puede ser un indicador de sufrimiento.
Suicidio. El dolor invisible - Episodio 4: Respirar juntos
- "Si alguien se quiere suicidar, realmente no hay nada que se pueda hacer"
"La mayoría de la gente que dice querer suicidarse lo que quiere es dejar de sufrir, no suicidarse", señala Enrique Aubá. Por lo que este psiquiatra cree que hay que intentar que esas personas expresen y hablen de lo que sienten para solucionar y aliviar su dolor. También expresa que la idea de que el "suicidio es un acto de libertad" no es cierta, ya que muchas veces, en un momento de pena absoluta, estas personas solo se plantean dos opciones: seguir sufriendo o el suicido. Por lo que "hay que ayudar para que vean con claridad que la alternativa es aliviarse" y pidiendo ayuda a profesionales es posible.
- "Las personas que se suicidan son egoístas/valientes"
Este mito viene de una "culpabilidad moral" que se ha asociado con el suicidio. "Lo que pasa por la cabeza y por el corazón de una persona que se suicida muchas veces es insoportable. Lo que hay que hacer es ayudar a darse cuenta de que eso es un túnel del que se sale", subraya el especialista. Siguiendo esta línea, si se califica a la persona que se ha quitado la vida como valiente, una vez más, estamos justificando el suicidio. En este caso, es considerar el suicidio "como una salida posible" cuando "no es una alternativa real".
- "Cuando se mejora después de una tentativa ya no hay riesgo"
Por un lado, hay personas que tras un intento de suicidio "de repente valoran todo lo que tenían en su vida" y eso tiene un "carácter preventivo y protector". Por otra parte, la realidad también es que, según explica el docto Aubá, ante una persona que tiene riesgo de suicidio "si antes lo ha intentado alguna vez, tiene más riesgo porque ya ha dado ese primer paso".
Los suicidios en España rompen una tendencia al alza de cinco años y se reducen un 6,5%
¿Cuáles son las señales de riesgo hay?
"Lo primero es que a la persona que dice que quiere suicidarse, que intenta suicidarse o que hace algún gesto, hay que prestarle atención, ya que es una petición de ayuda", manifiesta el especialista en psiquiatría, Enrique Aubá.
Sin embargo, también puede haber signos no verbales, como por ejemplo, en épocas de cambio de rutina, si la persona está más triste o apagado; o si está pasando por una situación personal complicada, son momento en que las personas están más vulnerables y se les puede romper el equilibrio.
A su vez, este experto expone que hay factores de riesgo como, trastornos mentales o alteración mental psicológica transitoria, consumo de tóxicos y una situación socioeconómica y familiar desfavorable, que pueden propiciar el tener pensamientos y tentativas suicidas.
¿Qué se puede hacer para prevenir?
"Para prevenir el suicidio, es crucial generar espacios y entornos seguros, tanto físicos como digitales, y limitar el acceso a métodos letales", apunta el psicólogo clínico Miguel Guerrero Díaz.
Para este profesional, las campañas públicas deben "sensibilizar, concienciar, derribar mitos y alfabetizar a la población sobre la salud mental", así como promover la intervención en situaciones de riesgo. Desde los medios de comunicación, explica a RTVE.es este doctor, se tienen que "comprometer a informar de manera responsable", evitando el sensacionalismo, morbo y simplificación.
Guerrero también incide en que es "esencial prestar atención y apoyo a grupos vulnerables y en riesgo de exclusión", puesto que reúnen "factores de riesgo interseccionales" y tienen menor protección.
Entre las medidas preventivas, este psicólogo, cree que es necesario que haya "protocolos específicos para la detección precoz del riesgo suicida, capacitación de profesionales para el manejo de conductas suicidas, y programas de apoyo psicológico y emocional específicos".
En cuanto al sistema sanitario, este especialista en prevención indica que se tiene que especializar y conseguir suficientes recursos humanos y avances para "acompañar a personas en riesgo" y adoptar un "modelo de cuidados preventivos en lugar de uno basado en la predicción".
Por su parte, el psiquiatra Enrique Aubá considera que "no tenemos que esperar que el sistema sanitario lo haga todo", ya que hay estructuras sociales y políticas que deben actuar en todos los niveles. Entre todos podemos fomentar y construir una sociedad de cuidados.
Nuevo Plan Nacional de Prevención del Suicidio
Aunque hay un plan nacional de salud mental, cada comunidad autónoma tiene planes sobre ello y algunas de ellas cuentan con programas de prevención del suicidio, la creación de un plan global específico sobre el suicidio es una demanda histórica de la sociedad.
Ante ello, este lunes el Ministerio de Sanidad ha presentado un Plan para la Prevención del Suicidio. Se trata de una estrategia que se enfocará en los determinantes sociales para abordar la conducta suicida y entender las causas.
De esta manera, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha explicado que se diseñará medidas efectivas, como por ejemplo, se incorporarán acciones de mejora en el programa de Atención telefónica al Riesgo Suicida 024, se pondrá en marcha paneles de expertos sobre suicidio, al que se unirá otro específico sobre comportamientos suicidas en jóvenes y adolescentes.