Los países de la Unión Europea (UE) han desbloqueado este viernes las negociaciones sobre el Pacto europeo de Migración y Asilo al apoyar dos reglamentos para reforzar la protección de las fronteras exteriores y un mecanismo de solidaridad que ayudará a los Estados miembros que reciben los mayores flujos.
El ministro francés del Interior, Gérald Darmanin, cuyo país preside el Consejo de la UE este semestre, ha indicado en rueda de prensa al término de un Consejo de ministros europeos, que el acuerdo es una "primera etapa muy importante, que permitirá muy pronto comenzar la segunda".
Una "amplia mayoría" de los países ha respaldado los tres textos, que deberán ser adoptados formalmente en un momento posterior, previsiblemente antes de que finalice la presidencia francesa del Consejo de la UE a finales de junio, han indicado a Efe fuentes europeas.
El ministro francés ha considerado un "avance mayor" haber conseguido el "apoyo de una amplia mayoría" de Estados y ha dicho que en los próximos días, la presidencia francesa y la Comisión Europea tienen previsto organizar una reunión de la "plataforma de solidaridad" para traducir este "acuerdo histórico".
Darmanin ha valorado en particular que una docena de países se hayan comprometido en traducir esa solidaridad en una reubicación de refugiados y ha recordado que los Estados miembros que no quieran hacer lo mismo deberán dar un apoyo económico a los países receptores de migrantes.
Equilibrio entre la solidaridad y el control de las fronteras
Desde que Bruselas presentó su propuesta de reforma migratoria y de asilo, en septiembre de 2020, habían sido escasos los avances en la negociación, marcada por las diferencias entre los Estados miembros en primera línea, que reciben el mayor número de flujos y reclaman solidaridad, y otros menos afectados, reacios a acoger a migrantes.
En la reunión de hoy la mayoría de las delegaciones ha dado su respaldo a los avances logrados en los reglamentos de procedimientos de control previos a las entradas y el EURODAC (sistema biométrico para la identificación de los que llegan), así como a una declaración de solidaridad que pretende involucrar a los Estados miembros en los esfuerzos vinculados a la migración.
El pasado febrero, en un Consejo informal, la presidencia francesa propuso un enfoque "gradual" para avanzar paso a paso en las negociaciones, tratando de buscar un equilibrio entre un mecanismo de solidaridad para ayudar a los países en primera línea y normas más duras para controlar las fronteras.
La comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, ha dicho que los movimientos migratorios causados por la guerra en Ucrania han unido a la UE, que ha dado la bienvenida a millones de refugiados desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero. "En mi opinión, esto demuestra lo que podemos lograr cuando trabajamos juntos", ha afirmado.