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Teresa Rodríguez, la anticapitalista y ex de Podemos que va por libre en la izquierda con Adelante Andalucía

  • Rompió con Podemos en 2020 y los 'morados' e IU le expulsaron del grupo parlamentario, lo que le dificulta la campaña

ROCÍO GIL GRANDE
5 min.

BIOGRAFÍA:

Lugar y fecha de nacimiento: Rota, Cádiz, 1981

Formación: licenciada en Filología Árabe en las universidades de Sevilla y Cádiz.

Años en política: presidenta del grupo parlamentario Adelante Andalucía (2018-2020), secretaria general de Podemos Andalucía (2015-2020), diputada en el Parlamento Europeo entre 2014 y 2015 y diputada en el andaluz desde entonces.

Teresa Rodríguez (Rota, Cádiz, 1981) es una líder anticapitalista a la que no le gusta la ambigüedad en la izquierda ni los coqueteos con el PSOE y que antepone la bandera del andalucismo ante todo. Estas credenciales le llevaron en 2008 a abandonar Izquierda Unida y en 2020 a romper con Podemos, formaciones en las que había alcanzado cierto peso. Y ahora, este verso libre concurre por tercera vez a estas elecciones andaluzas al frente de su marca propia, Adelante Andalucía. Competirá codo con codo con la otra coalición de izquierdas que se presenta este 19J: Por Andalucía, donde están sus excompañeros ‘morados’ y de IU junto con otras formaciones. Y en esta división de la izquierda no lo tiene fácil con unas encuestas que le otorgan un peso minoritario en la próxima legislatura.

La ruptura "amistosa" de hace dos años con Podemos le sigue dando grandes quebraderos de cabeza a esta licenciada en Filología Árabe. Rodríguez llega a estas elecciones sin la financiación que corresponde al grupo parlamentario que logró en 2018 la confluencia Adelante Andalucía (cuando concurrió con Podemos e IU) y sin posibilidad de tener espacio en los medios públicos por decisión de la Junta Electoral de Andalucía. Y es que, tras su marcha de Podemos, dio por rota la confluencia y los 'morados' e IU decidieron expulsarla del grupo parlamentario bajo la acusación de “tranfuguismo”, con lo que la candidata y otros diputados afines pasaron a ser diputados no adscritos en el Parlamento andaluz. Rodríguez ha mantenido el nombre de Adelante Andalucía porque es su marca registrada, pero sin grupo parlamentario, llega también a estas elecciones con menos capacidad de enfrentamiento en la Cámara regional al presidente de la Junta, Juanma Moreno, puesto que dispone de menos tiempo de intervención.

Lo cierto es que en los últimos meses tuvo oportunidad de reconciliación con sus excompañeros de Podemos e IU, que le hicieron guiños para sumarse a la coalición de izquierdas Por Andalucía. Pero su excompañera de filas y candidata de esta coalición, Inmaculada Nieto, ha hecho por que Rodríguez se quedase sin financiación y sin representación en los debatesLa Junta Electoral aceptó lo primero, pero ha decidido mantener a la líder anticapitalista en los debates electorales. En esa guerra, la candidata de Adelante Andalucía pidió a la otra coalición que aclarara si quería "quererla" o "agredirla" y no llegó a sumarse a quienes son ahora sus directos competidores por el espacio de la izquierda más allá del PSOE: “Es evidente que, después de apuñalarme por la espalda, nuestra relación no es buena”.

Rodríguez ha dejado claro que es un verso libre e incluso cuando estuvo en Podemos era un frente difícil de controlar para Pablo Iglesias. La candidata formó parte del equipo fundacional de Podemos en 2014 y, un año después, fue la responsable de montar la estructura de la formación ‘morada’ en Andalucía de cara a las elecciones autonómicas, en las que logró 15 escaños históricos. Pero en 2020, cuando ya llevaba seis años ganando las primarias autonómicas en Podemos y encabezaba la rama de los anticapitalistas, las diferencias estratégicas con Iglesias terminaron de estallar.

La líder andaluza, que siempre había reivindicado el federalismo frente al centralismo del partido, acabó diciendo un ‘no’ rotundo al pacto del gobierno de coalición entre PSOE y Podemos. Acordó su marcha de Podemos con el líder ‘morado’, que le agradeció las formas en comparación de otras sonadas rupturas, como la de Íñigo Errejón (líder de Más País). Pero la relación terminó de tensarse tras su expulsión del grupo parlamentario, con querellas ante la Justicia incluidas. Ahora, lleva en la papeleta electoral su cara para “aclarar el lío” de la izquierda andaluza, pero las encuestas no se muestran favorables para Adelante Andalucía, confluencia de Izquierda Andalucista, Primavera Andaluza y Anticapitalistas Andalucía.

Rodríguez en tres frases:

“Es necesario que alguien hable por ti y ponga los intereses del pueblo andaluz por delante, gobierne quien gobierne en Madrid. Es lo que ha sabido hacer muy bien Cataluña todos estos años”.

“Vamos a ser barrera a las derechas, pero también alternativa a un PSOE que durante 40 años no ha conseguido resolver problemas estructurales de esta tierra, y que ha tenido atravesada su gestión por durísimos casos de corrupción". "No podemos dejar todo ese espacio de insatisfacción y cabreo a la derecha y la extrema derecha”.

“Vox no me da miedo. Cuando ponen en marcha sus políticas de extrema derecha la gente se levanta contra eso. Con ellos hay que hacer mucha pedagogía sin subirnos en ese pedestal elitista que piensa que la gente es tonta o se equivoca por votar a Vox”.​

Expectativas electorales:

La situación de la que parte Adelante Andalucía estas elecciones es crítica, según las encuestas, que ni siquiera prevén que pueda tener grupo propio en el Parlamento andaluz. El CIS preelectoral solo otorga a los de Rodríguez dos escaños, frente a los 17 que consiguió en 2018, cuando iba en coalición con Podemos e IU. Ahora, estos dos partidos van en otra coalición distinta, Por Andalucía, que el Centro de Investigaciones Sociológicas prevé que logrará entre nueve y diez diputados. Tras esta división, los partidos "a la izquierda del PSOE" se dejarían en estas elecciones entre cinco y seis asientos respecto a 2018.

El barómetro tampoco prevé que sumando ambas coaliciones de izquierda al PSOE (a quien otorga 32-36) vayan a poder frenar un gobierno de la derecha, ya que todos juntos se quedarían en 48 escaños, que es más o menos lo que el CIS otorga únicamente al PP (47-49), y seguiría estando lejos de los 55 de la mayoría absoluta. Ni siquiera si Cs aceptara darles su apoyo a las izquierdas podrían arrebatar a los 'populares' la Junta, ya que los naranjas siguen en caída libre y tan solo obtendrían 1-3. Por contra, al PP solo le haría falta el 'sí' o la abstención de Vox para investir a Juanma Moreno presidente.

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