RTVE noticias

Yihadismo en España, una amenaza permanente

Noticia   En Portada  
  • Uno de los principales focos de radicalización yihadista son las prisiones, donde cumplen condena un centenar de terroristas

  • Las detenciones empiezan con un agente infiltrado y acaban con los GEO reventando una puerta para culminar la operación

XAQUÍN LÓPEZ
7 min.

Es la primera vez, en sus casi cincuenta años de historia, que la unidad antiterrorista de la Policía autoriza la grabación de un documental puertas adentro de la brigada. La Comisaría General de Información (CGI) ocupa un moderno edificio en el corazón del complejo policial de Canillas, en Madrid. La CGI ha lanzado un total de 150 operaciones antiyihadistas en los últimos veinte años. Cualquier actuación empieza y acaba aquí.

En portada - Yihadismo: Alerta 4

La que les mostramos en el documental “Yihadismo, alerta 4” se inició hace año y medio. El equipo de redes de la CGI consiguió infiltrar a un agente en un canal de mensajería sospechoso. Toda la información llevaba a la cañada Hidum, en Melilla, hoy por hoy uno de los mayores focos de yihadismo de Europa, según fuentes policiales.

“Lo más difícil muchas veces es, en esos canales privados, superar las medidas de seguridad previas que tienes para acceder, bien porque requieren algún tipo de imagen o de voz o conocerte previamente” cuenta uno de los agentes al mando de la brigada.

EN PORTADA
EN PORTADA
La Comisaría General de Información (CGI), encargada de la lucha antiterrorista, tiene un doble control que únicamente permite el acceso a los miembros de esta brigada. /EN PORTADA
Una patrulla de la Policía Nacional se dirige hacia un helicóptero depués de recibir una alarma de posible atentado yihadista.  /EN PORTADA
Los agentes de la Policía Científica y de la CGI analizan las grabaciones obtenidas a través de las escuchas de teléfonos móviles y micrófonos. /EN PORTADA
La Policía Científica clasifica y custodia las pruebas para su posterior investigación y su posible uso en los procedimientos judiciales. /EN PORTADA
Agentes uniformados y fuertemente armados vigilan, sobre todo, las llamadas instalaciones críticas: aeropuertos, estaciones de trenes y de autobuses. /EN PORTADA
Agentes de la Policía Nacional patrullan la estación de Atocha, en Madrid. /EN PORTADA
Miembros de la Policía Nacional se entrenan para combatir el terrorismo yihadista, especialmente a través de internet. /EN PORTADA
La investigación policial estudia textos en árabe -y todo tipo de documentos- con la intención de localizar tanto al autor como las posibles conexiones del escrito con el terrorismo yihadista. /EN PORTADA
Agentes de las fuerzas de seguridad del Estado trasladan de ubicación a un sospechoso de terrorismo yihadista.  /EN PORTADA
Ceuta tiene 82.000 habitantes. Algo menos de la mitad de su población, el 45 por ciento, es de confesión musulmana. /EN PORTADA
La presencia policial en los puntos calientes genera confianza entre la población al tiempo que cumple un objetivo disuasorio. /EN PORTADA
La Policía estudia los audios obtenidos durante la investigación. /EN PORTADA
Uno de los retos de la investigación científica es identificar al autor caligráfico de determinados documentos, sobre todo cuando se trata de propaganda yihadista. /EN PORTADA
El revelado de huellas lofoscópicas sirve para hallar vestigios biológicos en un documento y para establecer patrones dentro del mismo. /EN PORTADA
La unidad antiterrorista de la Policía, durante décadas, se ha centrado en la lucha contra ETA. En 2004, el atentado del 11-M en Madrid dio un giro a su estrategia. /EN PORTADA

Las mezquitas, fuera del radar

Durante los años posteriores a los atentados del 11M en Madrid, las fuerzas de seguridad y el CNI pusieron la diana en algunas mezquitas por la deriva radical de algunos imanes y fieles. A día de hoy, esa amenaza está controlada, según la Policía.

La mitad de los habitantes de Ceuta son cristianos, el 45 % musulmanes y el 5 % restantes son de confesión hindú y budista. “La palabra Yihab quiere decir esfuerzo y sacrificio” nos aclara Karim Alí Ahmed, a la entrada de la mezquita de los rifeños, que dirige. Es uno de los templos musulmanes más emblemáticos de Ceuta.

“Todos los imanes que vienen están supervisados. Deben presentar antecedentes penales y se vigila la metodología“

“Todos los imanes que vienen están supervisados. Deben presentar antecedentes penales, y se vigila la metodología que se imparte. Esa es una satisfacción y a la vez una tranquilidad. Para nuestra comunidad es muy importante porque nuestro imán, Abderramán, lleva con nosotros 43 años”, aclara Alí Ahmed.

Casos a diario

Todas las operaciones antiyihadistas pasan por la Audiencia Nacional. El año pasado hubo 44 presuntos terroristas detenidos. La fiscalía supervisa operaciones a diario. “Todas las semanas y todos los días” puntualiza Miguel Ángel Carballo, el fiscal jefe de ese órgano judicial. “La lucha contra el yihadismo -si fuese un partido de tenis- nunca puede jugarse desde el fondo de la pista porque perderíamos todos los puntos, hay que jugar en la red”.

“Un café puede ser tu elemento de conexión con una persona más radical que te da la vía de entrada“

En las cárceles españolas cumplen condena un centenar de terroristas. Las fuerzas de seguridad vigilan los patios y los módulos porque saben que intramuros la radicalización avanza en silencio. “Al final, una cuestión tan simple como un café o tabaco puede ser tu elemento de conexión a una persona más radical, que es la que te da la vía de entrada a una especie de como cámara de eco, en la que sólo recibes un único mensaje reiterado y repetido y en la que cualquier visión externa está prohibida o censurada” explica un experto policial en yihadismo en las prisiones.

Un condenado por terrorismo yihadista reza en la celda de su prisión. EN PORTADA

Ya están empezando a salir en libertad los miembros de las primeras células desmanteladas tras el 11M. El debate de la reinserción de este tipo de presos está sobre la mesa. Hay programas de desradicalización en las prisiones que ahora se están revisando. En 2021 un tercio de las operaciones antiyihadistas se realizaron en las cárceles.

En Portada ha entrado en la prisión de Tarragona. “En muchos de los casos no quieren participar o no son partícipes de esos programas, que les ofrecemos a nivel del área de rehabilitación y tratamiento, con programas de diferente índole desde el punto de vista cultural, religioso, educativo, deportivo... suelen mantenerse un poco al margen de todo esto, pero no suelen dar mayores problemas en el día a día” cuenta César Galván, director general de Asuntos Penitenciarios de Cataluña.

Empotrados con los GEO

Cada operación antiyihadista moviliza gran número de agentes policiales. Hasta 200 policías actuaron en la detención de dos presuntos terroristas en la Cañada Hidum en febrero pasado. La mayoría son de la CGI, pero también participan GEO, Comisaría Científica, Seguridad Ciudadana, Unidades de Intervención Policial, Grupos Operativos Especiales de Seguridad y desactivadores de explosivos. A medianoche, los efectivos se concentran en la explanada del aparcamiento de la Jefatura Superior de Policía de Melilla.

Así se hizo 'Yihadismo: alerta 4"

El comisario al mando del operativo ha dado las últimas instrucciones. “Tenemos a los dos objetivos en sus respectivos domicilios, ¿vale? Los tenemos en el agujero. Teniendo a los objetivos donde tienen que estar, aunque haya gente en exteriores, vamos a entrar. Van a mostrar hostilidad y en ocasiones de manera muy violenta, ¿vale? Tienen una capacidad de concentración y de organización especialmente ágil y especialmente activa”.

Se prevé una noche larga y tensa. La entrada de los GEO ha sido rápida, escasos cinco minutos desde que los antidisturbios ponen pie en el barrio y tiran abajo la puerta de la casa para detener a uno de los dos presuntos terroristas. La Policía acordona la zona y se despliega por las calles adyacentes.

Un helicóptero de la Policía durante el operativo antiyihadista. EN PORTADA

Hay que evitar incidentes y al comisario que dirige la operación le preocupa un grupo de diez o 15 jóvenes apostados en una esquina, a escasos metros de la vivienda registrada. Tres agentes antidisturbios, fuertemente equipados, se les acercan y les convencen para que desalojen la zona.

Al amanecer, ya de día, los dos detenidos son trasladados al aeropuerto de Melilla. Un avión de la Policía les llevará esa misma mañana a Madrid y en pocas horas serán puestos a disposición de un juez de la Audiencia Nacional.