La copla "El Emigrante" de Juanito Valderrama fue la primera referencia que José Antonio Fernández Cabrero tuvo de la Virgen de San Gil. "Yo a la Virgen la conozco a través de las letras, a través de Juanito Valderrama y Juanita Reina. Yo me preguntaba quién era la de San Gil. Finalmente, la conocí en 1977". Año en el que Cabrero comenzó a ser costalero de la Virgen.
40 años en Sevilla
Salió de su San Felices de Buelna natal, en Cantabria, hace 40 años, cuando conoció a su mujer, natural de la localidad sevillana de Cantillana.
Nunca imaginó que llegaría a ser el Hermano Mayor de esta Hermandad, un cargo que tomó en el año 2017. La Hermandad es la más multitudinaria de toda España. Tiene más de 16.000 hermanos inscritos y está presente en 117 países de todo el mundo, con un gran arraigo en Latino América y Miami.
Dos años de parón por la pandemia
“Los nervios están a flor de piel y con la vista puesta al tiempo“
"Este año hay una gran inquietud, mucha ilusión y un gran deseo de ver a la Virgen en la calle, ya que es el principal acto de culto externo de una Hermandad, más allá de la estética, la belleza o la atracción turística", afirma. "Va a ser muy especial este año, tras dos años de pandemia. Los nervios están a flor de piel y con la vista puesta al tiempo", añade Cabrero
Está muy a gusto en Sevilla, donde vive ya toda su familia, pero lleva a Cantabria en el corazón. "El verde los campos, las montañas, el vértigo del valle a la cima, los ríos espumosos, el silencio de nuestros bosques, el paisaje, la gastronomía, las gentes... el alma de Cantabria", concluye Cabrero.