Pablo López Sube al escenario como quien se siente en casa para quedarse a solas con su piano. Ese amigo fiel que lo acompaña a todas partes, arropando con sus notas las canciones de "Camino, fuego y Libertad", un disco muy personal que ya está en manos del público.
En este último trabajo, el malagueño regresa a su niñez y revive recuerdos de su infancia... las pequeñas cosas se convierten en protagonistas absolutas de sus letras... un teléfono, un gato, un patio... Su trabajo ha sido grabado con la Metropolitan de Londres -en los míticos estudios de Abbey Road- un sueño hecho realidad -asegura- que el público le agradece.