Un 25% de los usuarios del Servicio Canario de Salud no tiene tarjeta sanitaria. Para ir al médico o a la farmacia usan un documento impreso en papel. Fue uno de los efectos de la crisis que a partir de hoy ya tiene solución.
Se distribuirán dos millones de tarjetas que llevan dos códigos impresos, uno de seguridad y otro de barras. Han costado doscientos mil euros de fondos europeos y tienen validez en todo el territorio nacional.