Un disparo inesperado, un instante en el que la novia casi ni aparece, le ha valido el primer premio del Foro de Fotógrafos a Pedro Álvarez que ya acumula más de 20, el último el Fierless photographer. Para él la fotografía de boda es como un documental. El posado es historia.
Porque este género, nos dice Gerardo Ojeda, ha dado la vuelta como un calcetín. Lleva seis años tirando fotos de boda. Más de cien galardones lo avalan.
La cantera de fotógrafos en Gran Canaria es, dicen, infinita. Por eso piden potenciar la marca Canarias como destino de bodas. Como ya ocurre en Cancún y convertir el archipiélago en el escenario perfecto para inmortalizar el camino hacia el sí quiero.