La operación la inició la Agencia Tributaria, con la colaboracion posterior de la Armada Nacional, la fiscalía General Colombiana, las fuerzas de seguridad españolas y el apoyo del Reino Unido. El alijo venía oculto en un contenedor procedente de Medellín, a bordo de un buque de 208 metros de eslora y con bandera de conveniencia de Islas Marshall. La carga oficial eran bananas pero en realidad transportaba 5 mil 800 kilos de cocaína cuyo valor en el mercado europeo se estima en 280 millones de euros. Hay, por el momento, tres detenidos.
Según el Ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, se trata del mayor alijo de cocaina incautado en España en lo que llevamos de siglo, y uno de los mayores de toda Europa. La Armada Colombiana considera que la operación es un golpe contundente a las redes del narcotráfico instaladas en el Golfo de Urabá, contra las que lucha el gobierno del país desde hace años.