La investigación se inició tras el aviso de la Guardia Civil de Murcia de que un contrabandista de antigüedades detenido en esa comunidad mantenía relaciones comerciales con una mujer residente en San Fernando, Cádiz.
Los agentes localizaron y vigilaron a esta mujer y su marido y descubrieron que tenían cuentas en portales virtuales de venta y subasta de obras de arte y arqueológicas.
En el domicilio del matrimonio la Guardia Civil halló miles de piezas arqueológicas. Ánforas, vasijas, esencieros, monedas, abalorios... Un enorme nuestrario que abarca desde la época fenicia a la Primera República.
El Museo de Cádiz se hará cargo del inventario, catalogación y custodia del material recuperado hasta que el juzgado de Murcia que lleva el caso dicte una reso