En la naturaleza todo está relacionado. Hay más linces y menos conejos. La caza es más dificil y los felinos se acercan más a las carreteras. La A-4 es una de las vías más peligrosas. Desde el proyecto LIFE+IBERLINCE buscan soluciones.
Estas muertes no amenazan la recuperación de la especie que sigue creciendo, pero sí retrasan los esfuerzos de sacar al lince ibérico de la categoría "en peligro crítico" de extinción. Por eso los ecologistas piden mas esfuerzo a las administraciones. A falta de cerrar el censo, LIFE IBERLINCE calcula que en la península hay ya unos 500 linces ibéricos.