La polémica del burkini, el traje de baño utilizado por las mujeres musulmanas, se ha trasladado a esta piscina municipal de Granada. Una usuaria se quejó a un monitor por el atuendo que llevaban dos mujeres, y éste les pidió que abandonaran el recinto.
La empresa concesionaria de la piscina dice que no fueron expulsadas por llevar burkini, sino porque se estaban bañando con ropa de calle... La Asociación pro derechos Humanos de Granada ha denunciado lo ocurrido.
El Ayuntamiento de Granada ha abierto una investigación y recuerda que NO hay ninguna normativa que prohiba llevar esa prenda en recintos públicos.
Ahora se intenta localizar a las dos mujeres expulsadas, para conocer su versión y saber si van a interponer una denuncia.