Max Penson fue fotógrafo del periódico Pravda y sus fotos retratan una visión matizada por el control comunista en Uzbekistán entre los años 20 y 40 del siglo pasado. Junto a campesinos felices con su trabajo, también destaca la incorporación laboral de la mujer o las grandes obras de infraestructuras del Estado.
Las fotografías que se exponen por primera vez forman parte de una colección particular y muestran a un reportero interesado en el naturalismo, sin dar de lado al constructivismo o la influencia de artistas como Alexander Rochenco. Debido a ser judío y su visión occidental Penson fue apartado y murió solo y deprimido.