Los daños que sufre desde entonces afectan a su movilidad y su manera de hablar. También se quedó ciego. Sin embargo, su voluntad salió no solo ilesa sino incluso reforzada. Estudió sicologia y tras doctorarse aprobó las oposiciones a la Junta de Andalucía. Todos los días va a trabajar desde Mairena del Aljarafe al centro de Sevilla guiado únicamente por su perro. Su hito más importante, dice, formar una familia.
La historia no queda ahí: hoy lucha por la dignidad de personas con daño cerebral adquirido pedaleando, asegura, contra otro daño no menor: la invisibilidad social y la desatención institucional. Este viernes emprende su propia Vuelta Ciclista a Andalucía Solidaria. Pretende recorrer 1.100 Kilómetros en 5 días. Una historia que define como pocas lo mejor de la condición humana.