Conmoción y estupor en El Puerto de Santa María donde Esperanza Jiménez y su familia son muy conocidas. Junto a la inmobiliaria que Esperanza abrió hace dos décadas con su hermano en la céntrica calle Luna, vecinos y conocidos la recuerdan y muestran su incredulidad por la forma en que ha fallecido.
El consistorio portuense, donde un hermano de Esperanza trabajó como arquitecto hasta hace unos meses, ha querido hacer patente el sentimiento de dolor de la localidad con un minuto de silencio y un día con banderas a media asta. El ayuntamiento se ha puesto a disposición de la familia de la fallecida para todo aquello en lo que puedan asistirles.