Como homenaje a la pintora mexicana Frida Kahlo, en el 110 aniversario de su nacimiento, esta exposición aúna conceptos de ancestral sabor mexicano, desde lo picante, lo dulce y amargo, para abrazar la vida y obra de quien es hoy considerada un icono universal.
Inspirándose en imágenes fotográficas de la artista, la autora, Julia Crespo, refleja alegría, rabia, dolor y fuerza de voluntad. La gran personalidad de Frida impregna cada rincón. Nos observa desde esta mesa, desde las sillas y desde una pantalla que nos traslada a su vida junto a Diego Rivera, su marido.
Frida nos dejó el 13 de julio de 1954. "Viva la vida", rezaba su último cuadro y en su diario: "Espero alegre la salida y espero no volver jamás".