Han pasado casi tres meses desde que la pequeña de tres años Lucía Vivar apareciera muerta en las vías del tren. Hoy sus padres, por primera vez ante las cámaras piden justicia.
Nunca se creyeron la versión oficial del accidente, que dice que su hija se despistó, y anduvo sola y de noche los cuatro kilómetros que separan la estación de Pizarra del lugar donde se encontró su cadáver. Pero ahora mucho menos tras el informe que encargaron a los forenses Luis Frontela y Carlos Perez Agua, en el que cuestionan que Lucía muriera por el golpe del tren.
Según ese informe, la menor habría recibido dos golpes en la cabeza, uno de ellos, anterior al que le produjo el ferrocarril.
Hace dos días se reunieron con la jueza que instruye el caso. Salieron contentos y confiados porque no ha cerrado ninguna vía de investigación, pero con las mismas preguntas sin respuesta de hace casi tres meses. Los padres de Lucía han convocado para mañana una concentración en Pizarra, donde desaparecio. Y otras el Sabado en Alhaurín el grande donde vivía.