Las imágenes fueron grabadas por la cámara de una gasolinera. El acusado aceleró y se llevó por delante la moto que conducía la víctima. Después lo remató en el suelo con una llave de tubo. Lo confesó el acusado que, además, dijo a la policía que se había quitado un peso de encima después de matar al hombre que lo había metido en la cocaína y que le amenazaba continuamente para que siguiera en vendiendo droga. El acusado se enfrenta a 18 años de cárcel.