El pasado 17 de enero Ketty entró al portal, después de llevar a sus hijos al colegio. Su pareja, de la que se estaba divorciando, la esperaba en el rellano de la escalera. Empezó a acuchillarla y la empujó escaleras abajo. Se hizo la muerta y él se marchó. Así pudo sobrevivir a una muerte segura.
Ketty había denunciado en tres ocasiones a su pareja. Pero el juzgado archivó la denuncia.
Hoy su expareja está en prisión. Pero el juzgado ha levantado la orden de alejamiento contra su suegra y su cuñado.