El crimen del Churrero se cometió en 2004, cuando Antonio Romero y su esposa de 80 años fueron brutalmente atacados mientras dormían en su domicilio de Chiclana de la Frontera. Tras 10 años se concluyó que los asesinos tendrían que ser delincuentes especializados en robos de viviendas.
Un reguero de sangre de uno de los agresores ha sido determinante para aclarar el caso. Gracias a los avances forenses y a la colaboración policial internacional, se ha detenido a esta organización criminal intinerante de origen balcánico; que cuando asaltaron la casa buscaban el contenido de una caja fuerte. Los cuatro detenidos solo se apoderaron de 10.000€ que guardaban bajo el colchón. Con estas detenciones se pone fin a una de la investigaciones más largas por homicidio de la Comandancia de Cádiz.