Los científicos insisten en que las floraciones de cianobacterias que se han producido en Canarias durante el verano surgieron en el oceáno, por un cóctel meteorológico poco frecuente, y las corrientes marinas las arrastaron a la costa. Su conclusión es que nada tienen que ver con los vertidos.
Una vez más recuerdan que este fenómeno ya estuvo presente en las islas en 2004 y 2011, aunque, eso sí, con menor intensidad. Barajan la posibilidad que tenga relación con el cambio climático y en concreto con el último episodeo de El Niño, fenómeno climático relacionado con el calentamiento del Pacífico Oriental.