El ayuntamiento de esta localidad jiennense le ha encargado un trabajo, que mezcle el valor estético con la reivindicación de la igualdad entre hombres y mujeres. Belin es uno de los grafiteros o artistas de la calle más reconocidos internacionalmente. Sus obras se pueden ver en paredes, pero también en galerías, de medio mundo: París, Nueva York, Bangkok, Roma o Singapur. En su Linares natal cuenta incluso con una ruta turística que hace escala en sus obras callejeras.
Para el mural de Torredonjimeno ha elegido un lema: amor de padre. Se ha autorretratado abrazado a su hija. Subido en una grúa, ha manejado el spray durante cuatro días para dejar su sello estético y su mensaje en otra ciudad que desde ahora puede presumir de una obra de Miguel Ángel Belinchón, el grafitero Belin.