En 2013, con 53 años, a Valentina le diagnosticaron ELA. Llevaba tiempo temiendo padecerla porque tiene antecedentes familiares y conocía los síntomas. Tras el diagnóstico vino el deterioro progresivo, una negra sombra que cambió su vida y la de su familia.
La esclerósis lateral amiotrófica, sin causa ni cura conocidas hasta el momento, provoca la degeneración progresiva de los músculos hasta la parálisis total.
En Andalucía hay unas 800 personas con ELA, cerca de cuatro mil en toda España donde cada año se diagnostican 900 nuevos casos.