Música de charanga para abrir el desfile de La Tarasca. El maniquí de mujer a lomos del dragón, que simboliza el triunfo del bien sobre el mal, ha lucido este año un diseño exclusivo muy romántico con toque lorquianos. Su vestido es el secreto mejor guardado todos los años. Y en esta ocasión ha levantado pasiones.
Y junto a ella los Gigantes, que representan a los Reyes Cristianos y Musulmanes, y los infatigables cabezudos repartiendo estopa.
Los más pequeños han disfutado del pasacalles y, muy próximo a él, en la Plaza Bib-Rambla, de las atracciones del Corpus Infantil en el que no faltan carruseles y colchones. Una Plaza en la que también están instaladas las populares quintillas y carocas que en clave de humor, repasan los temas más recurrentes del año como el AVE que no llega nunca o la desaparición del último cine de verano de la ciudad.