Antiguas escuelas donde se aprendían oficios, peluquerías en casas particulares, ventas de ultramarinos, la consulta del médico del pueblo y cada una de las escenas habituales que marcaban el día a día de un barrio en plenos años 40 y 50. La iniciativa consigue ser realista, sus vecinos interpretan el papel del que no salen ni siquiera en plena calle donde se atiende a conversaciones "típicas" entre vecinos. Los objetivos de esta preciosa recreación son divulgar la cultura popular y las tradiciones de la zona