En la Sala de Hemodinámica del Hospital de Infantil asistimos a un cateterismo. Pero aquí todo es insólito: de entrada, el especialista ha llegado con el corazon del "paciente" en la mano... Un corazon de poliuretano, impreso en 3D... pero que consiguen hacer latir en otro paciente no menos particular: un torso de plástico con un sistema de bombeo.
Ensayos de gran utilidad sobre todo en los corazones más complejos, como los de los niños con cardiopatias congénitas. A partir de técnicas de imágenes convencionales, como resonancias o tac, generan una copia exacta en 3D..
Gracias a estos "biomodelos" pueden reducir tiempos de quirófano o hasta culminar con éxito operaciones previamente descartadas. Entrenamiento para residentes, y bajo coste, al alcance de cualquier hospital público. Tecnología al servicio de nuestra salud.