El pasado 19 de enero, Sandra Jiménez sufrió una parada cardiorrespiratoria a las dos horas de haber iniciado un tratamiento intravenoso contra el lupus que padece. A consecuencia de aquel episodio médico, en el que pudo morir, la joven extremeña perdió su movilidad en brazos y piernas y apenas puede pronunciar sonidos. Sus padres piden que se la traslade urgentemente a un hospital especializado, fuera de la comunidad autónoma, para que sea tratada de su parálisis neurológica.