La víctima, Jerónimo, lleva meses viviendo en la estación de guaguas de San Telmo. Es un hombre tranquilo y se ha ganado el respeto de todos los que le conocen. Él nos ha contado que estaba profundamente dormido cuando le agredieron y se salvó gracias a que un vigilante de seguridad pudo apagar el fuego que había prendido en la manta que le cubría. Los presuntos agresores han sido detenidos.