Los caballos son los grandes protagonistas de la Feria de Jerez; con permiso, este año, de la jerezana universal a la que se dedica la fiesta: Lola Flores.
Además de los concursos y exhibiciones de salto, acoso y derribo, o doma vaquera, cada tarde el Real del Parque González Hontoria, en pleno centro de la ciudad, se convierte en un espectacular ir y venir de jinetes y amazonas sobre hermosos caballos y una enorme variedad de enganches desde los que disfrutar del panorama de la feria.
Pero la feria también se disfruta a pie de albero; hay 196 casetas abiertas al público en las que se puede comer, beber, conversar, reír, cantar y bailar... Y si los niños se aburren, ¡a los cacharritos!, que los más pequeños también gustan de las emociones. Porque la feria de Jerez es una gran ocasión para que todo el que la visite, se lo pase bien. Anímense, que hasta el próximo sábado, queda mucha feria.