La obra pretende completar un itinerario que comienza en la Casa Natal, continúa en el colegio de Picasso, prosigue en el museo que alberga su obra y acaba en el escenario de su muerte, con el cuerpo reposando y recibiendo a vecinos y turistas.
El proyecto, que se ofrece como una oportunidad única para inmortalizarse junto a Picasso con un selfie, viene a llenar un vacío biográfico en la vida del artista con la escenificación de lo que los turistas desean ver, su muerte de cerca.
La pieza, titulada "Ici repose Picasso", es una crítica al turismo de masas e invita a reflexionar sobre el modelo urbanístico y decidir entre una ciudad para la mercantilización destinada al ocio y consumo turístico o una urbe habitable.