A principios del siglo XX, en los barrios del Albaicín y el Realejo, los jóvenes construían pequeños altares con una cruz que se decoraba, igual que la ganadora del primer premio en la modalidad de calles y plazas. Los jóvenes se dedican por los alrededores a pedir el chavico, palabra que procede del diminutivo local de ochavo, moneda de la época. No puede faltar a su cita con la tradición la cruz de la Plaza Larga. El pregón se ha celebrado en el patio del ayuntamiento y durante toda la tarde habrá música y baile en la Plaza del Carmen y de las Pasiegas, dos de los espacios más turísticos de la ciudad.