El gobierno canario quiere subir los impuestos de las bebidas azucaradas y la bollería. Lo haría, como Cataluña, para intentar frenar la obesidad y la diabetes.
Los profesionales de la nutrición no están en desacuerdo, pero piden otras soluciones más asequibles y sanas. Creen, sobre todo, que la medida no ayuda para nada a aquellas familias que no tienen ni para comer.