De la mano y tranquilas, Jimena y Shaza llegaban al Ayuntamiento de Torrox para agradecer el apoyo recibido. Ha sido una rueda de prensa cargada de emociones, aunque no han querido dar muchos detalles de su persecución. Dicen que antes consultarán a su abogada para no poner en peligro a quienes las ayudaron. El momento más duro fue la estancia en la cárcel de mujeres. Han contado cómo el padre de Shaza les quitó parte de la documentación, su detención en Estambul, acusadas de terrorismo, o cómo robaron un movil para comunicarse con la familia. Y también sus planes de futuro. La dos chicas han confirmado que quieren casarse. Aseguran que interpondrán varias denuncias, aunque ninguna a los padres de Shaza. Se han despedido besándose en público, sin miedo. Es el punto y final feliz de la pesadilla.