Construido por orden del emperador Tiberio hacia el año 25 de nuestra Era, el Teatro Romano de Guadix tenía capacidad para unos 3.500 espectadores y es uno de los pocos que se han conservado con su estructura prácticamente íntegra. Hasta nuestros días han llegado intactos los bloques sobre los que se asentaba el suelo de la orquesta así como el complejo sistema de drenaje que todavía sigue funcionando y con el que los romanos dieron salida al agua que fluye debajo del Teatro. Descubierto hace tan sólo unos años, sólo se ha excavado una mínima parte de lo que fue esta monumental obra de más de seis mil metros cuadrados. En futuras excavaciones se tratará de sacar a la luz su jardín de entrada, que podría facilitar a los investigadores nuevos datos sobre el Teatro cuya vida se prolongó 300 años.